Acceso de jóvenes recién egresados al mercado laboral es cada vez más difícil por agudización de crisis

La crisis económica del país y la creciente tasa de desempleo ha vuelto el mercado laboral nicaragüense más competitivo durante estos últimos tres años, pues la oferta es baja y la demanda es mucha.

La recesión económica que enfrenta Nicaragua desde 2018 ha provocado notorias limitaciones en el mercado laboral nacional, y uno de los grupos más afectados por dicha situación es el de los jóvenes, quienes por diversos factores ven más difícil el acceso a una plaza laboral.

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La crisis económica del país y la creciente tasa de desempleo ha vuelto el mercado laboral nicaragüense más competitivo durante estos últimos tres años, pues la oferta es baja y la demanda es mucha. Varias personas que han perdido sus empleos o han pasado a la informalidad ahora también compiten con los jóvenes que recién egresan de sus carreras, y la mayoría de las empresas prefieren optar por aquellas que cuenten con mayor experiencia.

Sin embargo, el tema del acceso al empleo siempre ha sido de gran complejidad en el país según los expertos en empleabilidad, por lo que a partir de 2018 lo único que ha sucedido es que estos «problemas estructurales» han sido profundizados.

Bajas competencias

Álvaro López-Espinoza, coordinador del área de análisis cuantitativo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), destaca que una de las limitantes para que los jóvenes accedan a un empleo es la falta de experiencia.

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En 2018, Funides llevó a cabo un estudio sobre las competencias de los jóvenes que estudian alguna carrera técnica, este reflejó que «hay una falta de empalme» entre lo que los jóvenes aprender durante sus horas de estudio y lo que las empresas requieren al momento de contratarlos, por lo que su integración al mercado laboral se ve complicada.

López-Espinoza destaca que menos del 10% de los jóvenes en el país tienen la oportunidad de ir a la universidad, es decir, que la mayor parte de quienes se integran al mercado laboral cuentan con educación secundaria o menos. «Pero para quienes cuentan con educación terciaria, las competencias que adquieren durante la universidad a veces no resultan» ser las necesarias.

Seis de cada diez estudiantes considera que es muy importante que universidades y centros educativos evalúen año con año la demanda laboral (Encuesta elaborada por Juan Manuel Sánchez) | Foto: NI

Sin embargo, la ausencia de datos recientes dificulta el reconocimiento de esta problemática a la fecha. Una encuesta de Funides del año 2013 reveló que la principal razón por la cual gerentes de recursos humanos de casi cien empresas nacionales tenían problemas para contratar a jóvenes menores de 25 años, es que «los aplicantes carecen de las competencias que requieren».

Apoyo empresarial

La falta de competencias no solo dificulta la integración de los jóvenes al mercado laboral, sino que también aumenta los costos para las empresas al tratar de integrar personas a quienes se les debe volver a enseñar para que puedan desempeñar con éxito los cargos que estarán ocupando, señala López-Espinoza.

Estos cursos de inducción son conocidos popularmente como pasantías, una alternativa con la cual cuentan varias empresas y que son una buena oportunidad para que los jóvenes puedan ingresar al mercado laboral adquiriendo nuevas habilidades, pero que al final resulta un costo extra para el empresario.

Sin embargo, Karla Quiñonez, representante del sector Mipyme de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), destaca que actualmente esta alternativa es complicada, ya que muchos estudiantes están realizando sus prácticas de forma virtual, y cuando termina el tiempo, las empresas en lugar de contratarlos buscan a otro estudiante debido a la mismos presupuestos de las empresas que están «diminuidos por las caídas drásticas de las ventas».

Pero aunque actualmente el apoyo pueda ser limitado debido a la caída en la economía, existen otras maneras en que los sectores empresariales del país pueden colaborar en la formación de los futuros profesionales. El abogado Juan Manuel Sánchez, experto en mercado laboral y empleabilidad, también llevó a cabo una encuesta a finales de 2017 con estudiantes de la Universidad Centroamericana (UCA) en la cual la mayoría de jóvenes consultados demandaban que las clases contaran con un enfoque más cercano a la realidad empresarial y se realizaran mayores acercamientos con empresarios que estuviesen dispuestos a brindarles charlas informativas.

Sánchez analizaba que la alianza entra las empresas y los centros de estudio «es clave para disminuir la brecha entre jóvenes que culminan sus estudios y los que consiguen un empleo o comienzan un negocio», para que puedan ingresar satisfactoriamente al mercado laboral mientras continúan con el proceso de formación.

Emprender como alternativa

Aunque no existen datos preciso, es notable el hecho que en los últimos años han crecido los emprendimientos juveniles, lo cual para López-Espinoza puede ser una estrategia de los jóvenes para continuar activos laboralmente frente a la actual recesión económica.

Foto: NI

Pero Quiñonez advierte que muchos de estos pequeños negocios cuentan con capital limitado, por lo que cree que «tienen vida limitada, ya que son emprendimientos de subsistencia».

Frente a un mercado laboral deprimido, en el que la mayoría de nicaragüenses consideran el desempleo como una de las principales problemáticas del país y en donde al menos una persona dentro de las familias han perdido sus empleos durante los últimos tres años, es necesario brindar una buena forma que incentive a los jóvenes que recién egresan de las universidades, quienes ven aún más limitada su contratación debido a la poca experiencia laboral con la que cuentan.

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