El maltrato psicológico en las relaciones de pareja: signos y consecuencias

Los efectos a largo plazo pueden ser duraderos, en algunos casos pueden acompañar a la afectada para el resto de su vida, especialmente si el abuso se produce por años o no es tratado por un profesional de la salud mental.

Ser víctima de violencia psicológica e incluso física, durante una relación de pareja, es relativamente fácil cuando no se tiene conocimiento de los procesos, ciclos y características de este flagelo. Durante la fase inicial, el agresor se acerca demostrando un gran interés amoroso, colmando a la víctima de atenciones de un modo exagerado (es una fase de «bombardeo amoroso»). Se deja ver como una persona encantadora y muy caballerosa, este dice identificarse con tus gustos, intereses y valores para ganarse su confianza.

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Muy temprano hace promesas de proyectos en conjunto: un futuro de ensueño con juramento de amor eterno incluido. Sin embargo, cosas inquietantes comienzan a suceder. Sus ex parejas (quienes según él fueron «malas y traidoras») siempre estaban presentes de un modo u otro (triangulación).

El agresor hace dudar muchas veces de la percepción de la realidad, de la verdad percibida, afirmando a la víctima que «no entiende nada», «tiene mala memoria», «es muy celoso/a», «no sé de qué me hablas» o directamente que «está loca» (neblina o cortinas de humo). Acusa directamente a la víctima de hacer precisamente lo que él está haciendo, transfiriendo sus irresponsabilidades (proyección).

Le habla mal de la víctima a las personas de su entorno, le hace ver como una persona muy celosa, desequilibrada, y hasta peligrosa («campaña de difamación»). Consigue hacer que la víctima se crea culpable de todos los problemas surgidos en la relación. Consigue convencerle también de que incluso sus malas acciones son su culpa.

En este proceso bien trabajado asoma aquella persona maravillosa, siendo atento, cariñoso que jura arrepentimiento y cambio, solo para luego volver a retornar al castigador («refuerzo intermitente»). En público el agresor se sigue mostrando como una persona ejemplar; unos pocos logran ver al agresor. Cuando se consigue la sumisión, en algunos casos, comienzan los golpes, la violencia física, aunque esta es una frontera que tristemente se cruza la mayoría de las veces.

El primer paso para superar una situación de violencia psicológica es detectar sus señales. A continuación una serie de signos de maltrato psicológico:

Temor: La víctima termina por no decir ni hacer lo que le gustaría; por miedo a la reacción del maltratador.

Descalificación: Tu pareja está atenta a señalar insistentemente tus errores.

Juega con el sentimiento de culpa: Saben tus debilidades y las usan, te culpa de todo lo malo que suceda, toma el papel de víctima.

Celopatía: Anula tu vida social, te acusa constantemente de ser infiel.

Ataca tu autoestima: Ya sea de forma directa o indirecta haciendo uso de humillaciones, desvaloraciones, comparaciones insanas, etc.

Conducta dual: Su comportamiento te confunde. A ratos, es muy cariñoso, después ofensivo y humillante.

Demandante: Te solicita acciones poco razonables que complican tu vida. Ejemplo, que le cocines después de llegar cansada, te pide grandes sumas de dinero o que le aceptes aventuras amorosas sin protestar.

Manipulación sexual: Te exige que realices actividades sexuales que no te gustan, o cuando estás indispuesta.

Ireespeto a tu privacidad: Divulga los conflictos de pareja y hasta los detalles de su vida sexual.

Castigos: El abusador ejerce castigos cuando protestas o te quejas, usa la culpa o el chantaje para lograr su cometido, emprende acciones que van desde dejarte de hablar, amenazan con dañar tus cosas de valor (violencia patrimonial), irse con otra pareja, suicidarse por tu culpa, etc.

Maltrato físico: Algunas veces, tu pareja puede hacer uso del abuso físico: jaloneos, empujones, pellizcones, un bofetón o incluso una postura amenazante para asustarte cuando te resistes.

Soledad y dependencia: Antes de que te des cuenta, tu pareja te ha aisladosocialmente, un día, abres los ojos, miras a tu alrededor y no te queda a quién recurrir.

Negación: El sujeto jamás admitirá ser abusador, pedirá perdón por conveniencia cuando sienta que la víctima intenta alejarse.

Exceso de mensajes, llamadas: Estar en pareja no implica que la otra persona tenga que conocer cada uno de tus movimientos.

Control: Revisa tus pertenencias. Controla tu manera de vestir, peinarte y maquillarte. En muchas ocasiones, no le permite trabajar y controla la economía de la casa para que la víctima sea menos independiente.

Naturaleza del maltrato psicológico

Es sutil, sobre todo incialmente, el agresor lleva a cabo estrategias de baja presión y sometimiento.

Es intermitente, combina frases de relativa calma, con otras de alto nivel de violencia.

Es cíclico, se han identificado unas etapas que se repitn de forma periódica (acumulación de tensión/explosión violenta/luna de miel). El agresor mostrará momentos de arrepentimiento que contribuirán aún más a desorientar a la víctima.

Consecuencias del maltrato psicológico

Los efectos a largo plazo pueden ser duraderos, devastadores, en algunos casos pueden acompañar a la afectada para el resto de su vida, especialmente si el abuso se produce por años o no es tratado por un profesional de la salud mental.

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Entre las principales secuelas del maltrato emocional están las lesiones psíquicas, baja autoestima —puede ser una consecuencia o un antecedente ya que una persona con baja autoestima tiene más predisposición a sufrir un maltrato—, menoscabo en su calidad de vida en varias de sus esferas funcionales, altos niveles de ansiedad, síntomas depresivos, sentimientos de culpa e indefensión, estrés crónico e irritabilidad, inseguridad de su propia valía, problemas para tomar decisiones y sentimientos de inutibilidad, trastornos psicosomáticos, dificultad en sus relaciones interpersonales, depresión, abusos de sustancias, problemas de sueño, sentimientos de culpa, enre otros.

Si estás experimentando este tipo de vivencias reiteradamente, analizá el panorama con objetividad, pedí la opinión de personas de tu entorno, alejate a tiempo. Hablar de las causas que llevan a un individuo a maltratar y a otros a tolerar el abuso son temas tan complejos que merecen ser abordados en otro apartado.

El maltrato psicológico debe de quedar interiorizado como lo que es: violencia; ya que es común escuchar a mujeres expresar «él no me pega», pero las palabras groseras, toscas y vulgares son maltrato. La manipulación es abuso. Quizás él te diga «es mi forma de amar», pues no, no es su forma de amar, es su forma de maltratar.

Si alguien dice que te ama, y todo el tiempo te maltrata, NO TE AMA. Rompé el silencio, hablá con tu familia y amigos, aunque te hayas distanciado de ellos, cuenta lo que has estado viviendo. Busca apoyo profesional para gestionar tus emociones y sanar.

«Los malos ratos se olvidan pero queda en el pozo de la memoria la huella del sufrimient» Echeburua E. (2004).

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