«Su hermano tiene una neumonía avanzada»: El relato de una joven cuya familia se contagió de Covid19

Hasta el viernes 20 de agosto, 30 personas habían sido ingresadas en el hospital Sermesa en Bolonia, y después, exactamente el lunes 23 de agosto, la cifra aumentó a 60 pacientes, en su mayoría jóvenes. 

La joven Perla Gutiérrez de 25 años de edad, periodista y madre de un niño de 4 años, relató a Nicaragua Investiga la difícil situación que aún vive su familia a causa del COVID-19 en medio de un repunte de contagios que mantiene hospitalizadas a decenas de personas, según su testimonio.

Gutiérrez trabajaba entregando reportes diarios sobre los mercados, por lo cual tenía que movilizarse a estos centros de compras donde no existe el distanciamiento social, ni las medidas de precaución sanitarias.

Muchas personas, en su mayoría jóvenes, han desacatado las orientaciones sanitarias visitando constantemente lugares cerrados y masivos como bares, discotecas, fiestas, entre otros; y aunque no haya sido el caso de Gutiérrez, ella cree que la transmisión rápida de este virus tiene que ver con personas asintomáticas con la que pudo haber tenido contacto.

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La joven relata que tiene 22 días de haber presentado síntomas asociados al coronavirus. Al inicio presentó dolor de garganta, dolor de cuerpo y fiebre, por lo cual decidió visitar el Hospital Monte España donde se encuentra asegurada. Los médicos le indicaron que se trataba de una «bronquitis«.

Posteriormente inició a tratarse, sin embargo en el quinto día empezó a presentar complicaciones en su salud. «La fiebre no bajaba y sentía una presión en el pecho. Los dolores en el cuerpo eran más fuertes, y la tos era constante». Volvió a ir al hospital y le indicaron que tenía neumonía atípica, por lo cual fue transferida a su casa con medicinas para tratar esta enfermedad.

A los días seis días, su mamá María Monjarré, de 57 años de edad, y su padrastro Jorge Aburto, de 54 años, empezaron a presentar los «mismos síntomas», por lo cual decidió contactar al epidemiólogo Leonel Argüello quien le explicó que «todo hace indicar que es COVID-19«.

La joven cuenta que recurrió en tres ocasiones al seguro médico para asistencia durante sus crisis respiratorias, y luego de varios exámenes era remitida a su casa. Fue hasta el día número 13 que Gutiérrez empezó a ver mejoría en su salud.

Personal médico trabaja en una unidad de cuidados intensivos de un hospital en Wuhan, China/Fotografía EFE

Su mamá se vio complicada tras contagiarse del virus

Su mamá Doña Monjarré, una señora hipertensa, necesitó de asistencia por varios médicos privados «en la desesperación» de su familia tras presentar mayores complicaciones en su salud.

«Fue un momento de mucha incertidumbre porque, yo enferma, mi mamá enferma, y nadie nos podía cuidar porque no queríamos que nadie de la casa se siguiera enfermando. Pasábamos días sin comer, solo con suero y el tratamiento. Fueron días infernales» dijo Gutiérrez.

Su hermano de 30 años de edad y de quien evitaremos mencionar el nombre por miedo a represalias, también resultó contagiado por lo que fue hospitalizado en Managua.

Gutiérrez relató que su hermano en uno de sus días libres «decidió cuidarnos y se puso a cocinar, y parece que lo enfermamos», ya que empezó a sentir «los mismos síntomas». Al atenderse en el Hospital Militar en Managua donde se encontraba asegurado, fue remitido a su casa con un subsidio al dictaminar que era «un proceso viral». Loratadina y antigripales fueron parte de las medicinas que le recetaron al joven.

El 18 de agosto, su hermano acudió nuevamente al seguro donde le realizaron exámenes que finalmente dictaminaron «neumonía atípica» con saturación de oxígeno en 88 por ciento. Sin embargo, fue despachado por segunda vez a su casa.

Hospitalizado al necesitar oxígeno todos los días

Luego el 20 de agosto mientras cumplía 11 días con el cuadro de afectaciones por el virus, fue ingresado de emergencia al hospital Sermesa del Barrio Bolonia en Managua tras ser remitido desde el hospital Militar.

«Lo trasladamos de emergencia al Militar, llegó con 80 de saturación. Le pusieron dos litros de oxígeno. Yo le digo a la doctora, ¡doctora él vino hace dos días y lo mandaron para la casa!, si pero en ese momento no estaba tan complicado como lo veo ahora – le dijo la especialista – ¡claro! él se complicó porque no le dieron el tratamiento que requería» explicó la joven.

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«Su hermano tiene una neumonía bastante avanzada» le dijo el médico a Gutiérrez .

Desde entonces, la joven llega a las afueras del hospital Sermesa para poder conocer los avances en la salud de su hermano.

«Ya no vuelves a ver a tu familiar» dijo Gutiérrez

Su hermano ahora es un paciente más de COVID-19 reportado por el Ministerio de Salud, tras realizarle la prueba de PCR, la cual dio positivo y fue comunicado a sus familiares en horas de la tarde del lunes 23 de agosto, un día antes que el Minsa diera a conocer 495 casos positivos en una semana.

El hermano de Gutiérrez inició recibiendo dos litros de oxígeno, pero desde que dio positivo a la prueba del coronavirus le han aumentado a seis litros por minuto luego que su saturación continuara «muy baja».

Tras experimentar esta situación, la familia tomó la decisión de aislar a los niños de la casa enviándolos donde otros familiares, mientras logran recuperarse satisfactoriamente de los síntomas del virus. Gutiérrez expresó sentirse mejor y se ha encargado de supervisar el estado de salud de su madre y de su padrastro, así como de ir a solicitar información sobre su hermano en el hospital.

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La joven lamentó que el silencio de los médicos haya tenido consecuencias en su familia, ya que si los doctores alertaran sobre sospechas sin haber hecho la prueba de PCR, ella hubiera salido de su casa para aislarse como medidas de precaución para evitar el contagio entre sus parientes.

Juventud expuesta a sufrir consecuencias del COVID-19

«He llorado con familiares de jóvenes que están internados con mi hermano, y son chavalos de 20, 22, 24, 26, 28 años. Un muchacho que entró cuando internaron a mi hermano, tiene 28 años, y es alguien que no tiene enfermedades crónicas y está con 13 litros de oxígeno» expresó Gutiérrez.

De acuerdo a su testimonio, hasta el viernes 20 de agosto había 30 personas ingresadas en el hospital en el que se encuentra su hermano, y después, exactamente el lunes 23 de agosto, la cifra aumentó a 60 pacientes, en su mayoría jóvenes.

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