¿Qué le espera a Nicaragua fuera de la OEA?

El gobierno de Daniel Ortega desde hace tiempo viene calificando el actuar del organismo como "injerencista" y un "ministerio de colonias del imperio yanqui".

Con la partida de Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA), anunciada hoy por el canciller Denis Moncada, el gobierno de Ortega demuestra sus intenciones aislacionistas. Expertos consideran que este movimiento supone la prolongación de la crisis en Nicaragua.

El gobierno de Ortega desde hace tiempo viene calificando el actuar del organismo como «injerencista», lo ha acusado de estar bajo control de Estados Unidos y de mantener una actitud hostil contra su gobierno por señalar y denunciar violaciones contra los derechos humanos en Nicaragua, surgidas de la represión iniciada en 2018 y el desmantelamiento de instituciones democráticas luego de las votaciones del 7 de noviembre, calificadas de «ilegítimas» por la OEA.

Nicaragua todavía «una amenaza» para EE UU

«Ortega lo que busca saliéndose de la OEA es evitar, en su criterio, que Nicaragua sea expulsada», asegura el sociólogo y economista Óscar René Vargas. «Trata de neutralizar esa decisión de los países que votaron en la última sesión, diciendo ‘bueno, yo me voy a salir, ustedes no me pueden hacer nada’; yo creo que será otro error que comete Ortega», expresa.

Vargas comenta que, aunque Nicaragua termine su membresía en el organismo, eso no evitará que Ortega y su gobierno sean objeto de sanciones. «Tampoco evita que Ortega se aisle más de esas decisiones. Él no gana nada saliéndose de la OEA porque continuará siendo miembro por los próximos dos años» añade.

Vargas afirma que el efecto político será negativo para la administración de Ortega porque demuestra que «no tiene ninguna voluntad política para resolver la crisis política de Nicaragua y ese es un elemento que va a empeorar las condiciones del régimen de Ortega para los próximos años».

Esta acción, según Vargas, se traduce en «mayor aislamiento, menos acceso a la posibilidad de obtener préstamos internacionales y la crisis interna no se resuelve y se prolonga».

Por su parte, el abogado nicaragüense Eliseo Núñez, le recordó a liderazgo del Frente Sandinista que la OEA «condenó a Somoza» y habló «a favor del FSLN» en la década del ochenta.

Núñez hace alusión al trabajo de la OEA en los años setenta contra el entonces mandato de Anastasio Somoza Debayle. El aislamiento diplomático al que fue sometido el entonces gobierno de Nicaragua fue vital para el triunfo de los esfuerzos antisomocistas en el país.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

El contenido que acabas de ver es producido por un equipo periodístico que se esfuerza y se arriesga cada día en medio de la persecución y la censura. Enfrentamos muchos desafíos para que los nicaragüenses se informen.

Danos tu apoyo para seguir.

Suscribite ahora mismo y recibí gratis nuestras noticias recientes.