En medio de una profundización de la crisis diplomática que enfrenta el régimen nicaragüense, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo oficializó la destitución de uno de sus diplomáticos con mayor trayectoria en el servicio exterior.
A través del Acuerdo Presidencial No. 132-2026, publicado en el diario oficial La Gaceta, la Presidencia resolvió:
«Dejar sin efecto el Nombramiento del Compañero Elías Chévez Obando, en el cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República de Nicaragua ante el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, con residencia en La Paz, contenido en el Acuerdo Presidencial No. 161-2012 de fecha cinco de septiembre de dos mil doce».
Elías Chévez Obando se mantenía en la representación diplomática de Nicaragua en Bolivia desde septiembre de 2012, lo que lo convertía en uno de los funcionarios con más tiempo de servicio en el exterior. La normativa oficial no detalla las razones que motivaron la cancelación de su cargo ni nombra a un sucesor inmediato.
Aislamiento tras rechazo a elecciones competitivas
Aunque la publicación oficial no especifica los motivos del retiro del representante en Bolivia, la decisión coincide con un escenario de severa presión y aislamiento internacional sobre Managua. La tensión diplomática se intensificó desde que el régimen anunciara en julio pasado que no permitiría la realización de elecciones competitivas en el país.
Tras esa declaración, diversos gobiernos de la región manifestaron su rechazo público. Varias naciones procedieron al retiro temporal de sus embajadas y misiones diplomáticas de suelo nicaragüense como medida de protesta. La ruptura diplomática más drástica ocurrió el pasado 2 de octubre, cuando República Dominicana anunció el quiebre total de sus relaciones tras una sesión extraordinaria de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El retiro de la representación en Bolivia ocurre precisamente en el marco de esta renovada embestida multilateral dentro de la OEA, donde un bloque de países miembros impulsa acciones dirigidas a presionar al régimen de Ortega para lograr un retorno a la democracia en un plazo de 90 días.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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