La co dictadora de Nicaragua Rosario Murillo ofreció unas controversiales declaraciones esta tarde en sus medios de comunicación en las que una frase llamó poderosamente la atención.
Murillo insistió en dar a entender que cumple una misión divina y afirmó que es Dios mismo quien le da «la guía, el criterio, el entendimiento y la energía para hacer o deshacer, según sea el caso, y seguir haciendo, o seguir deshaciendo».
Sus palabras parecen una burla a cómo ha acabado con la democracia, la institucionalidad y hasta la salud mental de cientos de miles de nicaragüenses, tanto opositores a los que ha perseguido y castigado como a su propia militancia que vive temerosa de que un día se conviertan en parte de la larga lista de purgados del sandinismo.
Asegura que da libertad religiosa
En el marco de una mayor apertura, aunque bajo vigilancia extrema, de procesiones religiosas en el país, Murillo recordó que supuestamente en su infancia ella asístía con fervor a esas actividades.
A pesar de su conocida afición por el esoterismo y las artes ocultas, Murillo se declaró cristiana. En los años 80 promovió en el país un congreso internacional de brujos que finalmente no se llevó a cabo debido a las protestas y molestias de la ciudadanía.
«No nos avergüenza, no nos hace sentir atrasados afirmar que somos creyentes», dijo Murillo.
«Somos creyentes y devotos, somos además profundamente respetuosos de todas las formas de alabar a Dios desde todos los credos y expresiones religiosas», recalcó.
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo han sido señalados por organismos internacionales de desarrollar una feroz persecución religiosa en el país, apresando y exiliando sacerdotes, confiscando propiedades eclesiásticas, y cerrando organizaciones benéficas y medios vinculados a la Iglesia Católica.
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