Así se han reducido las campañas electorales de Daniel Ortega con el paso del tiempo

41 años y siete elecciones presidenciales en las que el FSLN no ha cambiado a su candidato. Ahora, el comandante Daniel Ortega ni se molesta en hacer campaña electoral

Han pasado 41 años y siete procesos electorales en donde la boleta refleja al mismo candidato por la casilla número dos y lo que cambia es únicamente, por ser notorio, su avanzada edad. El Frente Sandinista no ha tenido a otro candidato desde 1984 que no sea el comandante Daniel Ortega, quien ya ni se molesta en hacer campaña electoral porque de todos modos el Poder Electoral está bajo su control, según señalan sus detractores

Para que Daniel Ortega volviera al poder en 2007 tuvieron que pasar cuatro cosas, el pacto con Arnoldo Alemán, un realineamiento electoral entre el liberalismo y el sandinismo, la buena organización del FSLN, pero sobre todo la campaña electoral que elaboraron los sandinistas para aquella contienda, apuntan los académicos Natalia Sergueyevna, doctora en Ciencias Sociales y Elmer Luis Mosher, Máster en Matemáticas en su ensayo Discurso de paz del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Daniel Ortega levanta en brazos a un niño 19 de Julio durante la celebración del 18 aniversario de la Revolución Sandinista en Managua Nicaragua.  AFP.  Rodrigo ARANGUA

Para aquel entonces Daniel Ortega ya se había reconciliado con la Iglesia Católica y a pesar de que su FSLN traía los malos recuerdos de la guerra y el servicio militar de los 80s, su discurso trataba de dejar eso en el olvido y se enfocaba en el amor, la reconciliación y el perdón. Dirigida por Rosario Murillo, la campaña electoral de la Alianza Unida, Nicaragua Triunfa logró su objetivo, devolverle a Daniel Ortega el título de presidente de la nación.

Tanto Ortega como Murillo eran más jóvenes y más activos. Al comandante se le veía en mitines políticos, ofreciendo discursos y hasta dando entrevistas abiertamente, gallardo y altivo montando a caballo, y llegando a ciudades y municipios para convencer a las bases de que ya no era el mismo de los 80s, que ahora todo era «paz y amor», y que le dieran otra oportunidad, mientras Murillo dirigía las directrices de la campaña.

Semanas antes de la elección del 2006, Ortega punteaba las encuestas gracias a la división de los liberales, incluso CNN y Canal 2 organizaron un Debate Presidencial entre los candidatos pero el sandinista prefirió no asistir porque para él, era una emboscada de la derecha para hacerlo quedar mal frente al electorado.

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En noviembre de ese año, Daniel Ortega se alzó con la victoria obteniendo el 38% de los votos para instaurar así su «Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional«, y afirmado que en la «Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria» quien mandaba era “el pueblo presidente”.

El presidente electo Daniel Ortega del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y su esposa Rosario Murillo saludan a sus simpatizantes durante una celebración de la victoria en Managua, el 8 de noviembre de 2006.  RAFAEL TROBAT / AFP

En busca del segundo periodo

Daniel Ortega junto a Jaime Morales Carazo, su vicepresidente, se suponía que iban a dirigir el país por cinco años, pero en 2011, el comandante anunció su reelección y completaría la formula presidencial el militar en retiro Omar Halleslevens, y en su campaña seguía prometiendo paz, amor y enarbolaba los proyectos asistencialistas que su gobierno había promovido gracias al financiamiento venezolano.

Para 2011, el rostro envejecido del comandante ya estaba en cada rotulo ubicado en todas la ciudades y municipios importantes del país dando la bienvenida y despedida a los viajeros. El rosado chicha ya se había vuelto el color oficial impuesto por Rosario Murillo desde la campaña de 2006 y la alianza con el sector privado que llamaron «Modelo de Diálogo y Consenso«, ya estaba consumada.

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La oposición denunciaba que el Consejo Supremo Electoral estaba controlado por el sandinismo para entonces, mientras Ortega prometía una Nicaragua «más cristiana, más socialista, más solidaria» en cada ciudad que visitaba. Para los comicios del 2011, sus rivales liberales continuaban divididos y apoyaban a sus respectivos candidatos que eran por un lado, el recién salido de la cárcel Arnoldo Alemán, y por el otro, un anciano Fabio Gadea de 80 años.

Como la alianza del FSLN con el sector privado ya estaba consolidada, los grandes empresarios no apoyaron las candidaturas de Gadea y Alemán a como lo habían hecho con las candidaturas de los liberales en el pasado y tampoco llamaron a votar masivamente contra Ortega como en elecciones pasadas.

Fue en este segundo periodo donde Ortega alcanzó el control de todos los Poderes del Estado pero la senilidad del comandante ya era notoria. Para aquella campaña electoral, Daniel Ortega solo visitó las cabeceras departamentales de algunas ciudades y su militancia que residía en los municipios era movilizada para hacerle el bulto en su acto público.

Daniel Ortega junto a Jaime Morales Carazo, su vicepresidente, se suponía que iban a dirigir el país por cinco años, pero en 2011, el comandante anunció su reelección y completaría la formula presidencial el militar en retiro Omar Halleslevens. ELMER MARTINEZ / AFP

Tercer periodo sin campaña

En 2016 Daniel Ortega anunció que buscaría la reelección de manera inconstitucional, pero la Corte Suprema de Justicia que estaba bajo su control, lo avaló. Para esos comicios Ortega ni se molestó en salir de su casa en reparto El Carmen para hacer campaña electoral y fue hasta el 19 de julio durante la celebración de la Revolución Sandinista que el comandante dio a conocer quien sería su acompañante en la fórmula presidencial, su esposa Rosario Murillo.

La campaña del FSLN para entonces fue acompañada también de rótulos, pancartas, música revolucionaria y canciones modernas enalteciendo al caudillo y siempre con el mensaje de paz, amor y unidad.

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Por su parte, los detractores de Ortega denunciaron que el mandatario más bien buscaba como instaurar una nueva dinastía familiar, imponiendo a su esposa en la línea de sucesión Constitucional y se organizó una campaña de abstencionismo para que el proceso electoral fuese deslegitimado.

La abstención fue visible y la oposición dio por exitosa su campaña, pero el ex presidente del Consejo Supremo Electoral, Roberto Rivas, criticó a quienes hicieron campaña por la abstención. “Pese a que hubo una campaña negativa al no voto, aquí tenemos la votación democrática”, y declaró que la participación en la elección supero supuestamente el 65%.

Semanas después, el ex magistrado Rivas se convertiría en el primer nicaragüense sancionado por los Estados Unidos por presuntamente «participar en una corrupción significativa y perpetuar el fraude electoral que socavó las instituciones electorales de Nicaragua». Rivas era señalado de cometer fraudes electorales y beneficiar al FSLN desde 2008, cuando Daniel Ortega ya ostentaba el poder.

En 2016, Daniel Ortega ni siquiera realizó campaña electoral, tras lograr controlar todos los poderes del Estado. Foto: INTI OCON / AFP

Por el cuarto periodo, ¿Habrá campaña del FLSN?

El Inciso 1 del Artículo 86 de la Ley Electoral, establece que es el Consejo Supremo Electoral quien da apertura a las campañas electorales y que estas durarán 75 días, pero a algunos opositores se les percibe ya en campaña al igual que al mismo Daniel Ortega.

El pasado miércoles 13 de enero, mientras los opositores consolidaban su división en un hotel de Managua, en otro punto de la capital el chinamero Gustavo Leytón presentaba su disco titulado «Elecciones 2021, como Daniel no hay ninguno», y aseguró que se trataba de arranque de la campaña para el comandante.

«Esta es una manera de decirle al pueblo de Nicaragua que estamos arrancando por parte nuestra la campaña que nos llevará hacia la victoria del triunfo electoral del año 2021» dijo Leytón en conferencia de prensa con medios de comunicación oficial. Además, mencionó que hará una gira por las distintas ciudades del país.

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«Estamos listos para recorrer Nicaragua entera por todos los municipios, comarcas, barrios para hacer la campaña al comandante Daniel y la compañera Rosario». De igual manera, Leytón también dijo que Rosario Murillo le había dado todo su apoyo «para hacer el lanzamiento de este disco».

Leytón también agradeció a Aarón Peralta, director del Estatal Canal 6 quien supuestamente «hizo trabajar a todo su equipo en tiempo récord» y mencionó los nombres de dirigentes y alcaldes sandinistas que también lo apoyaron, así como se mostró muy agradecido con Leonardo Torres, presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa.

Gustavo Leyton dio por iniciada la campaña del FSLN días atrás en Managua. Foto: Presidencia

Pero incluso Ortega dejó entre ver que estaba en campaña electoral desde mucho antes, cuando el 21 de marzo de 2019 durante la inauguración del paso a desnivel de Nejapa, los escoltas del comandante utilizaban gorras con la leyenda «Daniel 2021», propia de una campaña electoral.

Aunque el FSLN no ha presentado oficialmente a su candidato presidencial, se prevé que la boleta electoral tenga el mismo nombre de hace 41 años en la casilla dos, el de José Daniel Ortega Saavedra. Lo que aún no queda claro es si su esposa Rosario Murillo repetirá como vicepresidenta debido a la sanción impuesta por Estados Unidos por supuestamente verse implicada en violaciones a derechos humanos.

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