Cinco datos curiosos sobre la Independencia de Centroamérica

Aunque se celebra la Independencia el 15 de septiembre en toda América Central, lo cierto es que no fue un proceso directo ni simple y se extendió muchos años después de la única fecha que se festeja.

Centroamérica convulsionó ante el hecho de la independencia, que se hizo realidad el 15 de septiembre de 1821, hace dos siglos exactos, luego de la actividad clandestina de varios miembros de las élites criollas primero en contra de la dominación de una España capturada por la usurpación napoléonica, y luego de la estructura imperial como tal.

Entre los independentistas había aquellos de pensamiento liberal, sacerdotes a veces, hombres de armas como el General Fagoaga. Sus inspiraciones fueron la revolución de Estados Unidos y la Francia iluminista, aunque las Provincia Unidas de Centroamérica se libraron de las guerras que caracterizaron a esos procesos históricos, al menos al principio.

Algunos eventos alrededor de la Independencia permanecen en la oscuridad para muchos, si bien son interesantes en sí mismos. A continuación, recopilamos algunos de los más curiosos.

  1. Las sotanas subversivas.

Aunque historiadores como Chester Zelaya y José D. Gámez tienden a minimizar los hechos del 5 de noviembre de 1811 en San Salvador, es sin duda un evento notorio.

Vicente, Manuel y Nicolás, los tres de apellido Aguilar, hermanos; los tres sacerdotes, como José Matías Delgado, que también los acompañaba, junto a un puñado de patriotas y el General Manuel José Arce y Fagoaga, trataron de apoderarse de las armas en la casamata de San Salvador.

Así proclamaron el llamado “Primer grito de la Independencia” de Centroamérica. No duró mucho su insurrección, puesto que no pudieron conseguir el apoyo de los pueblos cercanos y las autoridades imperiales hicieron presencia desde Guatemala.

Por los eventos del 5 de noviembre, el vicario Manuel Molina, entonces defensor de las posesiones españolas, denunció a los sacerdotes afirmando que no era “posible conservar la religión, faltando a lo que debemos al Rey”.

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Otro caso es el del sacerdote nicaragüense Tomás Ruiz Romero, que fue reconocido por su actividad independentista. Ruiz estuvo involucrado en un intento de sublevación en 1813, conocido como Conspiración de Belén, en Guatemala. Falleció en la cárcel en 1819.

El hecho de que hubiera sacerdotes involucrados en esta insurrección causó revuelo en los sectores más conservadores. Mejor preparados intelectualmente, los sacerdotes prometían ser un recurso vital en la expansión del movimiento independentista.

Sacerdote nicaragüense Tomás Ruiz participó en los eventos que subversivos que dieron origen a la independencia de Centroamérica.
  1. El Acta de los nublados.

Cuando la noticia de la Independencia llegó a la Intendencia de León, fue recibida con desprecio. El entonces gobernador de la provincia de Nicaragua y Costa Rica, Miguel González Saravia, junto con el obispo de León, fray Nicolás García Jerez, y el coronel Joaquín Arrechavala, convinieron en la llamada Acta de los nublados, documento que contradecía al Acta de Independencia firmada en Guatemala.

Emitida el 28 de septiembre de 1821, el Acta proclamaba, en su primer artículo, “La absoluta y total independencia de Guatemala, que parece se ha erigido en soberana”, aunque tampoco sometía a la provincia a la autoridad de España inmediatamente.

El Acta fue conocida como “de los nublados” por lo que se leía en su segundo artículo: “La independencia del gobierno español, hasta tanto que se aclaren los nublados del día y pueda obrar esta provincia con arreglo a lo que exigen sus empeños religiosos y verdaderos intereses”.

A raíz de esto, en Granada se erigió a instancias de Guatemala una junta rival, que dejó a la provincia dividida. La junta leal a Guatemala rechazó el Acta de los nublados el 2 de octubre de 1821.

Algunas provincias centroamericanas se rehusaron a aceptar el acta de independencia y preferían mantenerse bajo dominio español. Foto: Archivo Museo Nacional de Costa Rica, Diario la Nación.
  1. La guerra de Ochomogo.

En marzo de 1823, las fuerzas del General costarricense Joaquín de Oreamuno se tomaron el cuartel de Cartago, entonces capital de Costa Rica, y dieron el primer golpe de Estado en la historia de ese país. Sus motivos eran claros: querían que Costa Rica fuese anexada al Imperio Mexicano de Agustín Iturbide, una monarquía que gobernó al México independiente entre 1821 y 1823.

México fue el único país hispano que optó por un modelo monárquico tras su independencia. El Imperio de México expandió su poderío en Centroamérica a pesar de las revueltas en su contra que hubo primero en Nicaragua y luego en San Salvador. Casi toda Centroamérica fue integrada a México, pero el emperador Iturbide abdicó debido a las presiones internas del Imperio.

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En Costa Rica, los partidarios del emperador se enfrentaron a una coalición de comerciantes y liberales que se denominaron republicanos. Esa guerra fue conocida como la Guerra de Ochomogo por la batalla del cerro Ochomogo del 5 de abril de 1823.

Al final, el bando republicano salió victorioso, la capital se movió a San José y los imperiales descubrieron que habían estado peleando en vano, puesto que Iturbide abdicó el 19 de marzo de 1823, diez días antes de que empezara la guerra. Por fortuna, hubo muy pocos muertos.

Agustín de Iturbide, Rey de México expandió su imperio a Centroamérica poco después que esta alcanzara su independencia de España | Foto: BBC Mundo
  1. La segunda Independencia.

Aunque se celebra la Independencia el 15 de septiembre en toda América Central, lo cierto es que no fue un proceso directo ni simple.

Luego de la caída del Imperio Mexicano, quedaba un asunto pendiente en Centroamérica. El artículo segundo del Acta de Independencia de Centroamérica estipulaba que, una vez llegara a todas las provincias la noticia y el documento de la Independencia, estas debían “proceder  a  elegir Diputados o Representantes  suyos,  y  estos  concurrirán a esta  Capital, a formar  el  Congreso”.

La anexión al Imperio Mexicano, propiciada por Gabino Gaínza, el primer Jefe Superior de la Provincia de Guatemala tras la Independencia, hizo imposible lograr este Congreso, pero el Imperio cayó en 1823 y permitió que se declarara la segunda independencia, con la Declaración de Independencia absoluta de Centroamérica emitida por la Asamblea Nacional Constituyente en Guatemala, el 1 de julio de 1823.

El documento consideraba que “la incorporación de estas Provincias al extinguido Imperio Mejicano… fue una expresión violenta, arrancada por medios viciosos e ilegales”. Y declaró que las Provincias Unidas del Centro de América “son libres e independientes de la antigua España, de Méjico y de cualquiera otra potencia así del antiguo, como del Nuevo Mundo; y que no son ni deben ser el patrimonio de persona ni familia alguna”.

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  1. La tercera independencia.

Pero esta unión federada de provincias centroamericanas no duraría mucho. En medio de pugnas internas y un ambiente de desconfianza en las autoridades federales en Guatemala, la República Federal de Centroamérica se tambaleaba.

Su primer presidente, el antes mencionado General Manuel Arce y Fagoaga, fue acusado por facciones liberales de beneficiar a clanes familiares poderosos. Arce disolvió el Congreso y el Senado en 1826 con el fin de crear un gobierno de carácter unitario y centralizado, esto ocasionó un levantamiento en Honduras al mando de Francisco Morazán Quezada, quien más tarde tomaría control de la Federación y emitiría reformas de carácter liberal.

Nicaragua fue el primer país en declarase independiente de la República Federal, el 30 de abril de 1838, aludiendo en el decreto de la Asamblea Constituyente que “los vicios de la actual Constitución federal de Centro América son los que han causado la miseria i desolación del Estado i de la República entera”.

Nicaragua fue la primer provincia en salir de la Confederación Centroamericana y lograr su definitiva independencia.

Un mes después, el Congreso Federal dio vía libre para que cada nación se organizase como le fuera conveniente. El 5 de noviembre se separa el Estado de Honduras, nueve días después, el 14, se separa el Estado de Costa Rica.

El pacto federal se disuelve en Guatemala el 17 de abril de 1839. El Salvador no acepta la disolución hasta 1841, pero ya cada país es independiente de sí mismo.

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