La crisis de agua potable que vive gran parte del país, pero especialmente la capital, Managua, donde los horarios de abastecimiento son críticos, generalmente por la madrugada, es motivo de desgaste físico y emocional para la población. La indignación es colectiva.
Para lograr almacenar algo de agua, los pobladores deben de sacrificar sus horas de descanso. Algunos, generalmente en familias numerosas, hacen turno entre sus miembros, pero cuando hay pocos adultos y más niños el desvelo recae sobre pocos.
«Marcos» vive en uno de los barrios «olvidados» por ENACAL. Dice que el desvelo lo mantiene «como zombie».
«Yo me desvelo entre 3 o 4 veces a la semana levantándome a partir de las 1 am y 4am vigilando que venga el agua para poder recoger un poco, y es terrible porque al día siguiente uno anda como zombie, el desvelo acumulado le merma las capacidades a uno», se lamenta.
Asegura que a causa de ese desvelo constante «durante el día» anda «cabeceando», es decir, conteniendo el sueño.
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Afectados en su jornada laboral
Otro ciudadano afectado por esta crisis de agua expresa que él trabaja vendiendo refrescos y comida en el Mercado Roberto Huembes y a diario tiene que desvelarse. «Literalmente no duermo», se queja.
«Al regresar del trabajo quiero recuperar horas de sueño, pero no puedo por el dolor de cabeza más el estrés del día», nos cuenta. Para este poblador el sacrificio de obtener agua lo está dejando al límite de sus capacidades.
«Marcos» dice que en su barrio hay otra vida sucediendo después de la media noche. La de gente noctámbula buscando literalmente la vida a través del agua en unos horarios inhumanos que decide la Empresa Nicaragüense de Acuaeductos y Alcantarillados ENACAL. «Es un sacrificio duro, no hay día que no escuche por la cuadra a alguien decir : «ando desvelado, esa agua me tiene jodido, no puedo dormir”, afirma con decepción.
«Karla» vive en el barrio San Judas, dice que ya no aguanta más «transnocharse». A veces se desvela en vano, porque el agua ansiada no llega. «Cuando eso pasa vamos a pedir agua a los barrios vecinos y la gente nos hace mala cara y no dice que no, ya estamos cansados de esto», protesta.
Horarios adecuados solo para las zonas pudientes
«Álvaro», vive en la zona de Ciudad Jardín y dice estar «harto». «Pasamos hasta 12 horas sin agua y si llega, es tipo 12.00 de la mañana y un chorrito que cuesta llenar una botella de 3 litros», asegura.
Para él, el problema radica en que ENACAL asigna los horarios «buenos» a los grandes residenciales y zonas comerciales, mientras a los más pobres los deja a su suerte en horarios «pésimos». «Hasta que esos residenciales duermen, liberan las bombas para nosotros», asegura.
La gente está indignada y empieza a actuar
Nicaragua Investiga supo que la indignación de la gente crece, al punto que en varios barrios pobladores han confrontado a los dirigentes de los CPC de su localidad para reclamarles por la falta de respuesta ante una crisis que empeora con los horarios pésimos que asigna ENACAL a los más pobres.
Lo cierto es que en buena parte de Managua hay que elegir qué se necesita más; el agua o el descanso.
La Clínica Mayo, una de las más reconocidas referencias sobre salud a nivel mundial, explica que «desvelarse afecta severamente el cuerpo y mente, alterando la memoria, la concentración y el estado de alerta. A largo plazo, debilita el sistema inmunológico y aumenta drásticamente el riesgo de desarrollar enfermedades graves como hipertensión, diabetes, problemas cardíacos, obesidad y trastornos del estado de ánimo».
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