En el discurso durante el 47 aniversario de la Revolución Sandinista, el dictador Daniel Ortega afirmó de manera contundente que en Nicaragua no se realizarán nuevas elecciones presidenciales. Su objetivo, según sus palabras, es evitar que la oposición intente “atrapar el poder” a través de las urnas.
Ortega describió a sus adversarios como “golpistas” y “vende patrias” que permanecen “agazapados” esperando una oportunidad. “Aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí ellos intenten atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, declaró el caudillo.
📢⚠️ Ortega habla del encarcelamiento de Maduro y manda un mensaje a la oposición en el exilio https://t.co/MDxTp8yGbn
— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) July 20, 2026
Además, anunció que impulsará, junto a la Asamblea Nacional, controlada por el FSLN, y otras instituciones del Estado, un paquete de nuevas leyes destinadas a levantar “un muro” que impida la participación política de estos sectores. “Por mucha plata que les den los yanquis, no podrán”, agregó, en referencia al supuesto financiamiento externo de la oposición en el exilio.
Estas declaraciones se enmarcan en un contexto de creciente preocupación del régimen nicaragüense por la situación de sus aliados regionales. Ortega criticó el encarcelamiento en Estados Unidos del exdictador venezolano Nicolás Maduro y rechazó cualquier posibilidad de que escenarios similares se repitan en Cuba o Nicaragua.
El mensaje refuerza la línea de consolidación del poder actual, que ya incluye reformas constitucionales recientes y un control reforzado de las instituciones. Mientras el oficialismo celebra el aniversario revolucionario, estas afirmaciones profundizan el debate sobre el futuro democrático del país y la exclusión permanente de voces disidentes del proceso político.
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