El Ejército de Nicaragua ordenó este viernes detener, de forma temporal, la salida de embarcaciones en todo el litoral del Pacífico. La medida responde a la alerta de tsunami que se activó después de un terremoto de magnitud 7.7 registrado en el sur de Panamá.
La disposición alcanza a la flota artesanal, a la industrial y a las naves de uso turístico. El objetivo declarado es reducir el riesgo para pescadores, tripulantes y pasajeros mientras las autoridades vigilan el comportamiento del mar. La Fuerza Naval pidió a quienes ya están en faena o en navegación seguir los avisos oficiales y, si el estado del oleaje lo exige, dirigirse a un puerto seguro. La restricción de zarpes se mantiene hasta nuevo aviso.
El sismo ocurrió a las 12:56, hora local de Panamá. El Servicio Geológico de Estados Unidos ubicó el epicentro a unos 10 o 12 kilómetros de la zona de Tonosí, en el suroeste del país, a una profundidad cercana a los 10 kilómetros y a unos 239 kilómetros de Ciudad de Panamá. La magnitud se reportó primero en 7.6 y luego se ajustó a 7.7.
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— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) October 9, 2026
Minutos después, el sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos advirtió de una posible amenaza de olas en tramos del Pacífico de Panamá, Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, México, Colombia, Ecuador y Perú. En la costa panameña se estimaron, en un primer momento, alturas de uno a tres metros en algunos sectores. Para el resto de Centroamérica, otros reportes técnicos hablaban de olas menores, poco perceptibles frente al oleaje habitual.
Ha pasado la amenaza de tsunami
Horas más tarde, el mismo centro estadounidense retiró la amenaza y señaló que el riesgo de tsunami había pasado. La decisión nicaragüense de cerrar los zarpes se adoptó mientras esa alerta regional estaba vigente, como resguardo del tráfico marítimo en el Pacífico.
En Panamá el temblor se sintió con fuerza en la capital: hubo desalojos preventivos de edificios, suspensión de clases del turno vespertino y daños reportados en algunas estructuras, entre ellas la catedral de Penonomé. Hasta el cierre de esta nota no se había confirmado un balance oficial de víctimas.
Las autoridades navales nicaragüenses pidieron a armadores y trabajadores del sector acatar la orden y no salir a faenar hasta que se autorice de nuevo la navegación.
Nicaragua Investiga



































