Estas son los riesgos de la saturación de los suelos. Conozca los detalles

Los deslizamientos de tierras, los derrumbes y los aludes son unas de las causas que provocan cuando las lluvias saturan los suelos.

Las incesantes lluvias traen consecuencias en los suelos y la saturación de estos son enemigos silenciosos que pueden causar graves daños a los pobladores por los riesgos que representan. Los deslizamientos de tierras, los derrumbes y los aludes son unas de las causas que provocan cuando las lluvias saturan los suelos, y ante los tiempos en Nicaragua se debe tomar en cuenta recomendaciones para evitar tragedias humanas.

Los deslizamientos ocurren cuando en una ladera, compuesta por una litología determinada, con cierto grado de humedad y con cierta pendiente, se alcanza un grado de susceptibilidad o saturación del contenido de agua en el suelo. Bajo estas condiciones, las lluvias intensas, actúan como factores de disparo de deslizamientos y derrumbes.

«En el caso de la trayectoria de ETA, la zona de mayor impacto (Prinzapolka y Puerto Cabezas) tienen el riesgo más bajo a que se produzca deslizamientos, esto se debe principalmente, a que esta zona es predominada por pendientes bajas (no mayores al 4%), en esta zona de llanura es mucho más propensa a generarse inundaciones que deslizamientos», indica un reporte del Centro Humboldt, titulado «Informe preliminar del impacto de ETA en Nicaragua».

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Los expertos consultados por Nicaragua Investiga enfatizan que los suelos saturados donde hubo exceso de lluvia, se debe tomar en cuenta mucha precaución para evitar tragedias ya que los suelos está presuntamente demasiado húmedos por las abundantes lluvias que se han reportado por más de una semana en el país.

¿Por qué se saturan los suelos?

Jurguen Guevara, Oficial de Industrias del Centro Humboldt, explicó a Nicaragua Investiga que la saturación de los suelos va en dependencia del tipo de suelo y el contenido de arcilla o arena que pueda tener la misma. Es decir la composición física y estructural de las clases de suelo determina si se puede encharcarse.

«Los tipos de suelos que son más arcilloso que parecieran suelos bien finos que cada vez que se mojan o llueven, tienen una consistencia tipo plastilina. Estos tienden a tener una mayor cantidad de encharcamiento por los micros poros del suelo, no permiten que el agua fluya con regularidad en las capas más profundas del suelo», remarca Guevara.

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Destaca que los tipos de suelos que contienen más arenas o se ven sueltos y secos, «tienen a retener muy poca humedad», pues los poros están mucho más abiertos en las distintas capas del subsuelo. «En este caso el agua tarda mucho menos tiempo en atravesar el perfil del suelo», expone Guevara.

El Dr. en Geología Dionisio Rodríguez concuerda con la opinión de Guevara remarcando que la saturación de los suelos se produce cuando los poros de estos o la fractura que tienen las rocas sólidas penetran el agua y «hay una falta de cohesión entre cada partículas de los suelos».

«Hay una disminución en la cohesión y hay pérdidas de sedimentación porque las rocas e igual que los suelos están sementados, entre más sementados están, más sólidos son», dice Rodríguez, pero resalta que hay un pérdida de esa dureza entre las partículas que conforman los suelos y las rocas.

 Las carreteras son puntos de riesgos ante la saturación de los suelos

El experto en geología Dionisio Rodríguez enfatiza que otros puntos de riesgos son las carreteras, pues destaca que cuando se construye la carretera se «corta la parte baja del cerro, lo que llamamos el talud y al cortarse hay un desequilibrio que queda en la carretera si la pendiente es bastante inclinada», señala.

«Por eso se dan los derrumbes de rocas desde arriba de la ladera en las carreteras, y, puede haber deslizamiento de la carretera misma pendiente abajo. Ahí hay que tener mucha precaución cuando las lluvias son persistente», advierte Rodríguez.

El geólogo recomienda a los conductores que cuando hayan lluvias muy fuertes, el conductor debe detenerse y esperar en un lugar seguro. «Cuando las lluvias son muy persistente también hay que tener mucho cuidado (…) sobre todo en las carreteras que tienen estas pendientes muy inclinadas», sugiere Rodríguez.

Los lugares vulnerables que dejó el huracán ETA

«Aproximadamente el 36.3% de la zona de paso de ETA se encuentra bajo la categoría de alta susceptibilidad a derrumbes, estas se ubican principalmente en las zonas de Rosita, Bonanza, Siuna y la zona Norte de Wiwilí de Jinotega y Nueva Segovia, por otra parte el 4% de la zona se encuentra catalogada por peligro muy alto de deslizamientos», dice el informe del Centro Humboldt.

«Las zonas antes identificadas presentan un alto riesgo principalmente por alta saturación de agua de los suelos provenientes de acumulados por altas precipitaciones, así como la poca cobertura boscosa que los suelos presentan en sus laderas, esta amenaza permanece activa mientras perdure la presencia de precipitaciones en la zona», señala otra parte del informe.

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Mapa de susceptibilidades ante deslizamiento que dejó el paso del huracán ETA. Foto | Centro Humboldt

El experto en geología Dionisio Rodríguez, manifiesta que debido a la saturación de los suelos hay varios factores que provocan el deslizamiento, derrumbe o desprendimientos de rocas. «Son factores condicionantes que son, por ejemplo, la topografía, el relieve del terreno: entre más inclinado es más susceptible», afirma.

Manifiesta que hay otros factores como la geología que son los tipos de rocas, «si son rocas muy consolidadas, como la roca volcánica o son rocas más sueltas como los piroclástica que son decaídas cuando se da una erupción en un volcán», añade el experto en geología.

«Hay otros factores que son los detonantes, son los que actúan sobre las rocas o los suelos, y eso pueden ser las lluvias y los sismos: estos empujan a la roca y se producen el deslizamiento», subraya Rodríguez.

Las recomendaciones para evitar deslaves de tierras

Guevara ejemplifica que el alud que ocurrió el 30 de octubre de 1998 del Volcán Casita, fue producto de la saturación de los suelos, por lo que lo recuerda para tomar medidas y tener cobertura boscosa en las laderas de los cerros o pendientes muy inclinada, esto con el fin de evitar derrumbes de gran magnitud.

«Los mayores deslizamientos se producen no solo por la cantidad excesiva de agua que cayó en una zona, sino que se produce porque el suelo no tiene ningún sustrato que lo amarre como las raíces de las plantas, que sirven como un amarre natural para tratar de evitar que estas masa de tierras se vengas favor a la pendiente», recomienda Guevara para que se tome en cuenta este tipo de acciones en las laderas de los cerros y volcanes para evitar deslaves.

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