Un fragmento de un cohete Falcon 9 de SpaceX chocó este miércoles contra la superficie de la Luna después de más de un año y medio a la deriva. El impacto se produjo alrededor de las 7:35 hora británica, cuando la etapa superior viajaba a unos 8.700 kilómetros por hora, según datos difundidos por la BBC.
El objeto, del tamaño aproximado de un edificio de cinco pisos, corresponde a la sección del cohete que no regresa a la Tierra. Había sido lanzado en enero de 2025 desde Cabo Cañaveral para poner en órbita dos módulos de alunizaje privados: el Blue Ghost de Firefly Aerospace, que logró un descenso exitoso, y otra nave de la empresa japonesa ispace, que terminó estrellándose.
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— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) August 4, 2026
La trayectoria del resto del cohete se fue modificando por la atracción gravitatoria y la presión de la radiación solar hasta que, finalmente, colisionó cerca del cráter Einstein, en el borde occidental de la cara visible de la Luna. Expertos en seguimiento de objetos espaciales, como Bill Gray, habían anticipado tanto el lugar como la velocidad del choque, equivalente a unas siete veces la del sonido.
No hay riesgo para la Tierra según la NASA
La NASA descartó cualquier riesgo para la Tierra. Sin embargo, el episodio generó interés entre científicos y astrónomos aficionados por la posibilidad de observar el polvo y los escombros levantados. La baja gravedad lunar y la ausencia de atmósfera permiten que el material expulsado se eleve varios kilómetros y permanezca visible durante minutos, lo que facilita su estudio con telescopios terrestres y orbitadores.
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Según cálculos previos, el impacto liberó una energía similar a la de tres toneladas de TNT y debería haber dejado un cráter de unos 27 metros de diámetro y cinco de profundidad. Instrumentos como el Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA y el orbitador surcoreano Danuri tenían previsto capturar imágenes del sitio antes y después del evento para comparar los cambios.
Este sería el segundo caso documentado de un cohete fuera de servicio que impacta de forma accidental la Luna. En 2022, un segmento de un cohete chino generó un par de cráteres en la cara oculta. La diferencia es que esta vez el choque ocurrió en la cara visible, lo que mejora las chances de observación.
¿Quién responde cuando una inteligencia artificial actúa por su cuenta?
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el problema de la basura espacial. “Allá arriba todo se está llenando demasiado”, advirtió Gray antes de la colisión. El astrofísico Jonathan McDowell señaló que, por ahora, estos impactos no representan un peligro mayor, pero que la situación cambiará cuando existan bases permanentes en la Luna y sea necesario controlar mejor las órbitas de las etapas superiores abandonadas.
Un resto de cohete de SpaceX (etapa de un Falcon 9) choca contra la superficie lunar a 7 veces la velocidad del sonido, liberando la energía de ¡3 toneladas de TNT!
El resultado: un cráter de 30 metros de diámetro… tan pequeño que no puede verse desde la Tierra a simple vista.…
— Adi el Grande (@icardo8) August 5, 2026
El investigador Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Álamos, destacó que estudiar este tipo de eventos ayuda a evaluar los riesgos que los escombros pueden significar para futuras misiones tripuladas. Mientras Estados Unidos y China compiten por regresar astronautas al satélite natural y empresas privadas buscan un lugar en el programa Artemis, el choque del Falcon 9 ofrece datos concretos sobre cómo responde la superficie lunar ante impactos de alta velocidad.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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