Juana María Ruíz Jiménez, conocida en todo el país como La Chinita, rompió el silencio sobre su salida del grupo Costa Azul. En una emisión de 15 Minutos, de Viva Nicaragua Canal 13, propiedad de la familia Ortega Murillo, la bailarina confirmó que su ausencia no fue un receso improvisado ni el resultado de los rumores que circularon en redes: embarazo, pelea con otra compañera o celos de su pareja. La decisión, dijo, ya estaba tomada.
Según relató, había comunicado a su entonces jefe que pensaba renunciar en diciembre de 2026. El motivo, en sus palabras, fue claro. Ya no se sentía a gusto en la agrupación, andaba desanimada y no quería seguir ahí. “Creo que la mejor decisión fue haberme ido”, afirmó. A sus excompañeros les mandó cariño y bendiciones, pero evitó entrar en pormenores. “Yo no podría entrar a detalles. Solamente eso”.
Esa explicación llega después de semanas en las que su nombre se disparó en comentarios y publicaciones al dejar de aparecer en los escenarios con Costa Azul, el conjunto que la catapultó a la fama nacional.
Quién es y qué quiere ahora
Nacida en Dolores, Carazo —el municipio más pequeño de Nicaragua—, es la menor de siete hermanos. Hija de Guadalupe Jiménez y Ramón Enrique Ruíz, cumplirá 30 años el 24 de octubre de 2026. Se define como humilde, disciplinada y apegada a su familia. Sus padres, dice, son su pilar. Tiene novio y reconoce que esa relación la ha cambiado como mujer, aunque la maternidad no está en su agenda inmediata: quiere primero estabilidad económica y mental.
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Empezó a bailar de niña en grupos de danza y bandas rítmicas de su pueblo. Costa Azul la contactó y de ahí nació su salto a escenarios de todo el país. Fuera del escenario se describe introvertida; encima de él, dice, el cuerpo se le va solo. “Bailar me hace feliz. Me traslado a otro mundo”. También es consciente de que la carrera de bailarina es corta: influyen la edad y la imagen. Mientras pueda, la aprovechará.
Las críticas por los vestuarios cortos le llegan a diario en redes. Admite que duelen, pero ha aprendido a no responder. A quienes la juzgan les dejó un recado, «que se quieran a sí mismos», porque muchas veces la agresión hacia afuera es falta de amor propio. Sobre su cuerpo, afirma que es natural y que se “mata” en el gimnasio. Llegó a pensar en cirugía cuando le decían que estaba gorda; prefirió dieta, ejercicio y la idea de ser madre más adelante.
El salto a Karnavaleros y el accidente
Tras dejar Costa Azul le llovieron ofertas. Eligió probar como invitada especial con Karnavaleros de Jaguar, agrupación con la que ya había trabajado. El recibimiento del público y de los músicos, cuenta, la sorprendió.
Recientemente el grupo sufrió un accidente en la cuesta El Panamá, en la vía entre Santa Lucía y Boaco. La Chinita no viajó en el mismo vehículo de ida, se trasladó en la camioneta del dueño, Néstor, junto a la cantante Ruth “Tita” Campos. De regreso salieron antes del último set porque la otra bailarina se sintió mal. En el camino a Managua el propietario recibió la llamada. Volvieron al sitio orando. Al llegar, Ruth aún no había sido extraída: tenía una pierna quebrada. El resto fue llevado en camionetas y ambulancias.
Agradeció a quienes han ayudado a sus compañeros y dijo que esperará a que Karnavaleros retome el trabajo. No se irá a otro grupo. “El tiempo que sea, yo voy a esperar”.
La Chinita cerró en el programa prometiendo seguir activa en redes con sus seguidores. El baile, insiste, sigue siendo lo suyo. La ruptura con Costa Azul, por primera vez contada por ella, queda en estos términos: incomodidad, desánimo y una salida que ella misma considera la decisión correcta.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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