El diputado sandinista Moisés Absalón Pastora fue removido desde el pasado jueves 23 de abril de forma fulminante de sus funciones en el Canal 6, la televisión estatal nicaragüense, tras un fuerte enfrentamiento con Daniel Edmundo Ortega Murillo según pudo conocer este medio de comunicación a través de una fuente ligada a Pastora.
De acuerdo a la información obtenida de manera extraoficial por NICARAGUA INVESTIGA, el propio hijo de los dictadores lo confrontó directamente delante de todo el personal del canal, lo humilló y le advirtió que su puesto como diputado también corría peligro. Tras el incidente, las autoridades del medio amenazaron a los trabajadores para impedir cualquier filtración sobre lo ocurrido.
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«Corrieron a Moisés Absalón Pastora del canal 6. Daniel Edmundo lo humilló frente a todos los trabajadores y le advirtió que su diputación estaba en riesgo también» dijo la fuente.
Según nuestra fuente, a Pastora se le acusa de «fomentar el odio» en su programa ya que se le había advertido que se enfocara en los «logros» del régimen y no en atacar a los opositores. Ante un intento de Pastora por defenderse, Daniel Edmundo le habría dicho que agradezca que se le ha dejado la diputación «para evitar un mayor escándalo».
Ni el Canal 6 ni el Consejo de Comunicación y Ciudadanía, organismo encargado de controlar los medios de propaganda del régimen, han emitido hasta el momento ninguna declaración sobre el caso, sin embargo desde el pasado miércoles no se actualizan los programas de Pastora en el canal de Youtube del medio a como se hacía diariamente.
Un «científico social»
Pastora, conocido por su rol como agitador y defensor acérrimo del sandinismo en la pantalla estatal, había sido recientemente elogiado por Rosario Murillo, quien lo describió como “científico social” y “gran comunicador” al anunciarle la entrega de la Orden Rubén Darío.
Este episodio ocurre en un contexto donde el oficialismo mantiene un férreo control sobre sus medios y ha demostrado poca tolerancia ante cualquier señal de discrepancia interna. La falta de reacción oficial mantiene el hermetismo habitual en torno a las tensiones dentro del círculo de poder sandinista.
También sucede luego que la propia Murillo ordenó a todos sus agitadores evitar hacer críticas frontales a la administración estadounidense encabezada por el presidente Donald Trump ya que la dictadora teme represalias directas de Washington.
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Pastora ha sido somocista, sandinista, liberal violetista, liberal arnolidista, liberal bolañista y ahora sandinista nuevamente. Y así lo ha reconocido sin ningún tipo de conflicto moral ni ético.
«Pasaron 45 años para darme cuenta que yo fui parte del mal causado», dijo Pastora en uno de sus programas de propaganda. Y expresó que todo ese mal empezó cuando hizo sus primeros trabajos periodísticos y se movió bajo la premisa de que «los periodistas nacimos para ser ajusticiadores del poder».
Nicaragua Investiga



































