La doctora Anelly Pérez, dermatóloga, fue parte de la Alianza Cívica cuando las organizaciones opositoras se preparaban para participar de los comicios de 2021, que resultaron fraudulentos y abrieron uno de los más grandes procesos de persecución política del régimen Ortega-Murillo.
La doctora Pérez, fue detenida el 23 de marzo de 2023 y luego fue obligada a salir del país. Dos días después, su esposo y sus dos hijos también fueron desterrados. De inmediato, su casa fue tomada por la policía que la tuvo en resguardo hasta hace unos días, cuando según denunció, fue ocupada por personas allegadas al régimen sandinista.
Anelly Pérez no es una opositora cualquiera, es hija de un exguerrillero sandinista asesinado por la dictadura somocista y a quien el Frente Sandinista nombró «mártir de la revolución». Se trata de Cristian Pérez. Una colonia en Mangua lleva su nombre en su honor.
El 12 de mayo de 2021 cuando se cumplían 42 años de la muerte de Cristian Pérez y fecha en la cual su hija, la doctora Anelly Pérez, ya estaba integrada a la oposición política formal, Rosario Murillo mintió en televisión nacional. «Cristian Pérez Leiva, ingeniero, 31 años, fue también acribillado, cruelmente asesinado, toda su familia, es familia revolucionaria», aseguró.
En esa ocasión, Murillo también dijo que las familias de los «mártires sandinistas» eran «patrimonio heroíco» del pueblo, pero omitió decir que siempre y cuando no cuestionen sus acciones dictatoriales.
Pérez también es hijastra del excanciller sandinista Samuel Santos.
Casa de 750 mil dólares más enseres
El medio digital Confidencial publicó la denuncia de la doctora Pérez, y ésta habría indicado que la casa de ubica en Reparto Monte Fresco, en El Crucero y tiene un valor de 750 mil dólares. Son 450 metros cuadrados de construcción y un terreno de más de 8 mil metros cuadrados, que según aseguró, no era de ella, sino una herencia familiar de su esposo.
“La casa quedó totalmente amueblada y todo lo que teníamos, incluyendo una camioneta valorada en 30, 000 dólares. Además, de recuerdos familiares que quedaron en manos de la Policía”, dijo Pérez.
Agregó que también quedaron en la casa electrodomésticos, muebles y joyería, todo valorado en más de 150 mil dólares adicionales.
La doctora dijo que en la casa se quedaron además los únicos recuerdos que tenía de su padre y aunque no quiso mencionar quiénes se quedaron con su propiedad, aseguró que no parará de recordarles que viven en una casa robada.
Nicaragua Investiga



































