Estados Unidos e Irán intentan este domingo alcanzar un acuerdo después de haber anunciado un avance en sus conversaciones para poner fin a la guerra, un pacto que según el presidente Donald Trump está «en gran medida negociado».
Según los medios estadounidenses, este acuerdo, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, permitiría que los buques cruzaran el canal, vital para el mercado mundial de hidrocarburos.
Pero la cuestión del programa nuclear iraní sería considerada en negociaciones posteriores.
CBS News, que cita fuentes cercanas a las conversaciones, aseguró que la última propuesta incluiría el desbloqueo de algunos activos iraníes en bancos en el extranjero y la prolongación de las negociaciones durante 30 días adicionales.
Un plazo que también menciona The Wall Street Journal.
El acuerdo en discusión no resuelve el asunto de cómo se desharía exactamente Irán de sus reservas de uranio enriquecido, cuestión que sería tratada en un próximo ciclo de negociaciones «en las próximas semanas o meses», informó The New York Times citando a responsables estadounidenses.
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El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán afirmó el sábado que Teherán se encontraba en «fase de finalización» de un memorando de entendimiento con Washington.
«Eso no significa necesariamente que Irán y Estados Unidos vayan a llegar a un acuerdo sobre las cuestiones importantes», subrayó Esmaïl Baghaï, y precisó que el expediente nuclear no formaba parte «en esta etapa» de diálogos.
Sí es el caso, en cambio, del levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes y de la cuestión del estratégico estrecho de Ormuz, bloqueado de facto por Irán desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
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El primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif, mediador en estas negociaciones, impulsó el domingo un posible fin del conflicto por etapas.
En ese sentido, señaló que esperaba «albergar la próxima ronda de conversaciones muy pronto», publicó en la red social X.
– Estrategias divergentes –
El proyecto de acuerdo «ampliamente negociado» con Irán y «pendiente de ser finalizado» incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, precisó el presidente Trump en un mensaje en su plataforma Truth Social.
Su publicación llegó tras una conversación telefónica con numerosos dirigentes de Estados del Golfo, pero también de Turquía, Egipto, Jordania y Pakistán.
Trump declaró haber conversado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una llamada «separada».
En los últimos días, los medios estadounidenses han informado de estrategias divergentes entre Donald Trump y su aliado israelí: el primero aboga por una solución diplomática mientras que el segundo querría reanudar los combates.
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Más temprano el sábado, Trump estimó en «50-50» las probabilidades de un «buen» acuerdo o de una reanudación de la guerra, en declaraciones al medio Axios.
Ese mismo día, el principal negociador iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, prometió una respuesta «aplastante» si Estados Unidos reanudaba su guerra contra Irán.
Ghalibaf acababa de reunirse en Teherán con el jefe del ejército pakistaní, el mariscal Asim Munir, en el marco de los esfuerzos de mediación de Islamabad.
– «Soluciones pacíficas» –
Tras más de un mes de guerra, que ha causado miles de muertos y sacudido la economía mundial, rige desde el 8 de abril un alto el fuego entre Irán y Estados Unidos.
En el Golfo, los diplomáticos se afanan por intentar llevar las discusiones a buen puerto y evitar la reanudación de los ataques.
Durante la llamada con Donald Trump, el emir de Catar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, exhortó a «dar prioridad a las soluciones pacíficas», según su oficina.
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Catar, al igual que otras petromonarquías del Golfo aliadas de Estados Unidos, fue blanco de disparos de represalia iraníes en su territorio durante las primeras semanas de la guerra.
Los iraníes no ocultan su cansancio. «El estado de ‘ni guerra ni paz’ es mucho más repugnante que la guerra misma. Ni siquiera se puede planear algo tan sencillo como apuntarse a un gimnasio», lamenta Shahrzad, de 39 años, contactada por teléfono desde París.
En el frente libanés, pese al alto el fuego en vigor desde el 17 de abril, el ejército israelí, que perdió el sábado a su vigésimosegundo soldado desde el inicio de la guerra con el Hezbolá proiraní, multiplica las incursiones y los llamamientos a evacuar en el sur del Líbano.
En Nabatiyé, la defensa civil libanesa lamentó el domingo la destrucción de su centro regional en un ataque israelí.
AFP



































