Rosario Murillo emitió un discurso extraño en su acostumbrada llamada telefónica este medio día. Sus palabras relacionadas a Dios y a la idolatría, coinciden con una entrevista que ofreció el fin de semana Monseñor Silvio Báez desde el exilio al medio digital Confidencial y en la cual lamentó el silencio de la iglesia en Nicaragua ante la represión, consideró que el Papa León XIV actuará pronto sobre la situación del país y aseguró que el cambio democrático vendrá desde dentro del territorio.
Aunque Murillo no se refirió directamente a Báez ni a ningún líder religioso en particular, insistió en su llamada en que «algunos se consideran dioses» y que cometen el pecado de «la vanidad». «La idolatria es fruto de la arrogancia y la vanidad suprema», afirmó.
Además, aseguró con firmeza que es ella y su régimen autoritario el que goza del favor de Dios, ya que «nos ha dado fortaleza para luchar y vencer».
A continuacion Murillo usó una de las frases más controversiales de su discurso, pues parece denunciar que han intentado quitarle la vida, al decir que es Dios quien le ha dado «todo lo que nos ha hecho vencedores de las formas de muerte que nos han querido aplicar».
El fuerte reclamo de Silvio Báez por el «silencio negativo» de la jerarquía católica
Paranoia crece descontroladamente
Según Murillo, es mantenerse en pie ante las supuestas amenazas constantes a las que está expuesta la mejor muestra de que así «se manifiesta todos los días la bondad, el amor, la solidaridad, todo eso es la manifestación suprema del gran poder de Dios».
Aunque Murillo no especificó si las «formas de muerte que le han querido aplicar» a las que se refiere, las menciona en sentido literal o figurado, lo cierto es que tanto ella como Ortega llevan años cada vez más acorralados y aislados hasta dentro de su propio país, el cual tienen bajo control absoluto.
Recientemente terminaron un proceso ilegal de desalojo masivo en el Reparto El Carmen, donde se ubica su búnker familiar para expulsar a todos sus vecinos y asegurar todo el perímetro, en lo que se convirtió ya en la zona más aislada, hermética y protegida del país.
El pasado 19 de julio, Murillo mandó a cerrar más la lista de sandinistas VIP invitados a la celebración del aniversario revolucionario, el cual antes era de convocatoria abierta. Se espera que este año, las medidas de seguridad y hermetismo sean aún mayores, pues el antecedente de la extracción de Nicolás Maduro en enero ha generado nuevos temores en los co dictadores.
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