El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo continúa fortaleciendo su dominio absoluto sobre las terminales aéreas del país. Este martes, mediante acuerdo presidencial publicado en La Gaceta, removió al viceministro del Interior, comisionado general Luis Roberto Cañas Novoa, de la junta directiva de la Empresa Administradora de Aeropuertos Nacionales e Internacionales (EAAI).
Cañas, sancionado en abril pasado por Estados Unidos por su implicación en graves violaciones a los derechos humanos desde 2018, deja su puesto en la entidad que administra el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino y los aeropuertos regionales de Puerto Cabezas, Bluefields, Corn Island, Ometepe, San Juan de Nicaragua y Costa Esmeralda. Su reemplazo es el comisionado general Juan Emilio Rivas Benites, actual director de Migración y Extranjería, quien responde directamente a su superior en el Ministerio del Interior.
Este movimiento no representa una apertura ni una reducción del control. Por el contrario, refuerza el cerco militar y policial sobre las fronteras aéreas.
La junta directiva de la EAAI ya está integrada casi en su totalidad por oficiales en activo o retiro de las fuerzas de seguridad, entre ellos el director general de la EAAI, Iván José Escobar Ramírez (comisionado general en retiro), el coronel en retiro Walner Abraham Molina Pérez (director del Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil) y otros representantes de ministerios afines al régimen.
Control total para vigilar entradas y salidas
Desde hace años, el régimen ha venido desplazando progresivamente a cualquier influencia civil o privada de la administración aeroportuaria.
#ElDato 📊 La medida inicia con 3.742 médicos menores de 35 años y se extenderá progresivamente al resto, convirtiéndose además en requisito anual y de ingreso para nuevos facultativos https://t.co/Pv6HOyRNta pic.twitter.com/PtziX1nLpZ
— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) June 16, 2026
La salida formal de Cañas —un operador clave en la política de pasaportes y restricciones migratorias— se produce tras su designación en la lista de sancionados por Washington, pero mantiene la cadena de mando intacta, ahora su subordinado directo quien ocupa la silla.
Especialistas en seguridad y analistas políticos consultados coinciden en que esta estructura permite a la dictadura:
- Monitorear y bloquear de forma inmediata el ingreso o salida de personas consideradas “de interés”.
- Coordinar de manera eficiente las políticas represivas que involucran migración, pasaportes y control de flujos.
- Garantizar lealtad absoluta en un punto estratégico del territorio nacional.
La EAAI se ha convertido así en una extensión más de los aparatos de seguridad del Estado, en un contexto donde los aeropuertos no solo gestionan transporte, sino que funcionan como herramienta de control político.
Nicaragua Investiga



































