El Gobierno de Estados Unidos hizo oficial un incremento en los montos de fianza exigidos a ciudadanos de unos 50 países —entre los que se incluye Nicaragua— que soliciten visados de turismo y negocios. La disposición, publicada por el Departamento de Estado en el Registro Federal, faculta a los funcionarios consulares para determinar y fijar depósitos de 10.000, 15.000 o 20.000 dólares como un requisito previo e indispensable antes de otorgar el visado a los solicitantes de las categorías B-1 y B-2.
Esta medida forma parte de la continuidad de un programa piloto implementado por la Administración de Donald Trump, cuyo objetivo explícito es disuadir la migración irregular y combatir la permanencia de personas más allá del tiempo autorizado en sus visas. Nicaragua comparte esta regulación con otros tres países del continente americano —Cuba, Venezuela y Granada— junto a una treintena de naciones, principalmente de África occidental y oriental como Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda.
El mecanismo de pago exige que el solicitante deposite la suma requerida antes de recibir la visa stamped en su pasaporte. Dichos fondos son administrados conjuntamente por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Según la normativa gubernamental, el dinero se devuelve íntegramente una vez que el viajero concluye su estancia dentro del plazo legal concedido y demuestra su salida formal del territorio estadounidense.
Reducción drástica de visados
Los datos oficiales del Departamento de Estado sobre el impacto de este programa piloto muestran una drástica reducción en el flujo de solicitudes y visados emitidos. Durante el primer año de vigencia de la norma, se identificaron unas 20.000 solicitudes sujetas a la fianza, y aproximadamente la mitad de los postulantes optó por abandonar el trámite. Asimismo, la dependencia reportó una caída del 83% en la cantidad de visas de turismo y negocios concedidas en los países incluidos en la lista.
Por su parte, organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes han expresado fuertes críticas hacia la iniciativa. Sostienen que fijar depósitos de hasta 20.000 dólares establece una barrera económica infranqueable para la mayoría de las familias en países con economías vulnerables, bloqueando el acceso a vías legales de ingreso a Estados Unidos y afectando de manera desproporcionada a ciudadanos de bajos recursos.
Ante esta situación, las autoridades y expertos recomiendan a los ciudadanos nicaragüenses no realizar ningún pago de fianza por adelantado a gestores o intermediarios, ya que el monto específico lo determina únicamente el oficial consular durante el proceso. Además, de ser aprobada la visa bajo esta condición, el depósito debe tramitarse exclusivamente a través de las plataformas bancarias oficiales del Gobierno estadounidense, conservando todos los comprobantes del trámite y de la posterior salida del país para garantizar la devolución del dinero.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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