El litoral pacífico de Nicaragua se encuentra en estado de alerta. Desde el mediodía de este martes, las conocidas comunidades costeras de Casares y La Boquita, en el departamento de Carazo, registran un inusual y repentino avance del mar que ha comenzado a inundar viviendas, calles y pequeños negocios cercanos a la costa, encendiendo las alarmas entre las familias locales.
Habitantes de ambos balnearios reportaron con preocupación que el agua ha alcanzado sectores que habitualmente se mantienen secos. Ante el riesgo inminente, las autoridades locales y los comités de respuesta ante desastres han activado un plan de vigilancia permanente en la zona para monitorear el comportamiento de las olas y brindar acompañamiento directo a las familias que habitan en las áreas más vulnerables.
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Economía local afectada
Este fenómeno meteorológico no solo amenaza los hogares, sino que paraliza por completo la economía de la región. Localidades como La Boquita, Casares, Huehuete y Masapa dependen exclusivamente de la pesca artesanal, el turismo y los pequeños comercios locales, actividades que quedan suspendidas de inmediato ante la inestabilidad del océano.
Los expertos recuerdan que el último evento de gravedad en esta zona ocurrió bajo los efectos de la tormenta tropical Cristina, la cual desbordó ríos caudalosos como El Río La Flor en Diriamba. Las autoridades recomiendan firmemente a la población civil y a los pescadores evitar acercarse a la franja costera mientras persista la marejada y mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales para prevenir tragedias.
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