Una joven de 19 años en Nicaragua perdió los ahorros familiares tras caer en una oferta falsa de trabajo remoto publicada en Facebook. El monto total transferido alcanzó 20.766,39 córdobas (cerca de 570 dólares) y, meses después, el reembolso sigue sin concretarse pese a reclamos ante el banco y la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (Siboif).
Esperanza, desempleada, respondió a un anuncio que prometía sueldos altos y mostraba logotipos de marcas conocidas. Completó un formulario y fue redirigida a un chat de WhatsApp. Allí la atendieron personas que se identificaron como “Sofi” y luego como Kesly Sandoval, quien se presentó como representante del “Centro de Autoempleo de Amazon Mall”.
Los estafadores le pidieron crear una “cuenta laboral” y superar etapas que consistían en comprar productos virtuales. Aseguraban una vinculación con Amazon que, según las indagaciones, no existe. Las exigencias de dinero empezaron con sumas pequeñas: 129 córdobas, después 200 y 94. Cada pago generaba un supuesto avance y un nuevo bloqueo que requería más depósitos.
En pocas horas, entre las 8:01 y las 12:28 de una mañana de finales de agosto de 2025, las transferencias escalaron a 800, 620,39, 2.200, 4.900, 12.152, 4.252 y 7.300 córdobas. Parte del dinero se retiró en cajeros sin tarjeta. Cuando la cuenta simulada mostró un saldo ficticio de 108.000 córdobas, los delincuentes pidieron otros 26.000 para liberarlo. Sin recursos, la familia cortó el contacto y entendió que había sido estafada.
Presentan denuncia ante autoridades nacionales
Madre e hija acudieron de inmediato a la entidad financiera donde tenían cuentas y presentaron denuncia ante la Policía Nacional. No obtuvieron respuesta útil. En septiembre de 2025 formalizaron el reclamo bancario. Nueve meses después, en mayo de 2026, les informaron que debían gestionar la recuperación directamente con los titulares de las cuentas receptoras porque el banco no había recuperado los fondos por vía interna.
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La Siboif, a través de su titular Sara Amelia Rosales Castellón, exigió al banco explicaciones detalladas sobre la demora de ocho meses, el seguimiento de las transacciones, las gestiones con los dueños de las cuentas que recibieron el dinero, los videos de los retiros y las investigaciones de seguridad. Hasta la fecha el expediente continúa en revisión y la familia no ha recuperado el dinero.
Este caso ilustra un esquema recurrente: ofertas atractivas en redes sociales, uso de nombres de empresas reconocidas, pagos iniciales bajos para generar confianza y presión constante para seguir invirtiendo. Las autoridades financieras y policiales recomiendan verificar siempre la legitimidad de cualquier oferta laboral antes de realizar transferencias.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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