Dos jóvenes de 21 años admitieron el miércoles su responsabilidad en el atropello que acabó con la vida de Imer Rivas, un niño de tres años conocido como “Colochito”. El hecho ocurrió el 18 de junio en el kilómetro 11 de la carretera vieja a León, en Managua.
#ElDato 📊 Su madre, de 31 años, permanece bajo custodia policial como principal sospechosa, luego de que el hermano mayor de la víctima —un niño de ocho años— la señalara ante las autoridades https://t.co/T6RJqdCCIf pic.twitter.com/svw5Tq4Pgu
— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) August 20, 2026
Carlos C. y Samuel G. enfrentan cargos por homicidio imprudente y omisión de auxilio. Según la Fiscalía, conducían una motocicleta cuando embistieron al menor, que caminaba junto a sus padres. Tras el impacto, abandonaron el lugar sin prestar ayuda. Permanecieron prófugos hasta su captura el 24 de julio.
Durante la primera audiencia del juicio oral y público, ambos reconocieron los hechos. La Fiscalía solicitó la pena máxima, argumentando que la confesión no reduce la gravedad del caso. Para el conductor la sanción podría alcanzar hasta cuatro años de prisión; para el acompañante, dos años y medio.
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La madre del niño, Melissa López Pastrán, rechazó de plano cualquier mediación o acuerdo alternativo. La defensa, por su parte, pidió las penas más bajas posibles, la suspensión de la prisión y que se valore la admisión de los hechos y la ausencia de antecedentes penales como atenuantes.
La jueza María José Morales Alemán, del Juzgado Segundo Local Penal de Managua, deberá dictar sentencia tras la declaración de culpabilidad. El caso generó fuerte conmoción en la comunidad desde el día del accidente.
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