Personalidades mexicanas de distintos ámbitos rechazaron este sábado la decisión del gobierno de Claudia Sheinbaum de no acompañar la resolución aprobada por los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre Nicaragua.
Oposición celebra resolución unánime de la OEA contra Ortega
Durante la reunión de cancilleres celebrada el 2 de octubre, el representante permanente de México, Alejandro Encinas Rodríguez, declaró que su país “no acompaña la resolución”. El documento, aprobado por unanimidad, urge al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo a revocar las reformas constitucionales de 2025 y 2026, y plantea la búsqueda de un diálogo rápido y directo, incluida una posible visita a Nicaragua.
Encinas argumentó que México “rechaza categóricamente cualquier intento de injerencia en otros estados” y se opuso especialmente a que el texto considere a Nicaragua como un riesgo y una amenaza regional.
Las críticas no se hicieron esperar. El periodista Jesús Michel Narváez, director de Misión Política, afirmó que la defensa mexicana de la postura nicaragüense revela el deseo de convertir a México en “una copia fiel” del modelo establecido por Ortega: un sistema que cierra el futuro democrático, mantiene la persecución de opositores y elimina el derecho a elecciones libres.
El historiador y ensayista Enrique Krauze escribió en su cuenta de X que el gobierno mexicano “apoya la autodeterminación de Daniel Ortega y su esposa de quedarse en el poder eternamente”.
La abogada Verónica Grajeda calificó de “vergüenza” las declaraciones de Encinas y cuestionó su formación jurídica al recordar el deber de luchar por la justicia cuando esta entra en conflicto con el derecho formal. La periodista Leti Robles de la Rosa fue más directa: “Lo que dice el señor Encinas no me representa”, y aclaró que para ella la democracia implica elecciones libres y no persecución a opositores.
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El régimen Ortega-Murillo cumple 19 años en el poder y enfrenta señalamientos de graves violaciones a derechos humanos desde 2018. Según el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas, al 24 de septiembre de 2026 permanecían al menos 68 presos políticos, de los cuales 31 se encuentran en desaparición forzada y 15 son mujeres, incluidas dos menores de edad.
La resolución de la OEA surge tras las declaraciones de Ortega del 19 de julio, en las que anunció la eliminación de elecciones, y después de que la Asamblea Nacional nicaragüense aprobara en primera legislatura, el 1 de septiembre, una reforma que elimina la participación de la oposición y extiende los períodos de gobierno de seis a siete años.
La postura mexicana generó un rechazo inmediato entre críticos dentro del propio país, quienes ven en ella un respaldo implícito a un modelo autoritario.
Periodista Nicaragua Investiga



































