Estados Unidos respondió con dureza este viernes al veto de Nicaragua a su embajadora designada, Natasha Franceschi. El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, afirmó al medio DESPACHO 505 que el rechazo del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo demuestra que “no quieren dialogar” y que “no son gente seria”.
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Segura explicó que Washington nombró a Franceschi —diplomática de carrera con 25 años de experiencia— precisamente para abrir un canal formal y estructural de diálogo. “Presentamos un embajador de carrera del Departamento de Estado, no un político. El hecho de que rechacen el plácet demuestra que el Gobierno de Nicaragua no quiere dialogar”, declaró durante una conferencia de prensa tras la cumbre de cancilleres de la OEA.
El funcionario detalló que el régimen dilató la respuesta al beneplácito. Nicaragua no lo otorgó antes de que el Senado estadounidense confirmara el nombramiento y solo después cerró la puerta. Segura calificó el episodio de “inusual” en las relaciones diplomáticas: “No hay muchos antecedentes de lo que ha pasado”.
La reacción de Washington no se limita a declaraciones. Segura vinculó el veto a las acciones multilaterales adoptadas el mismo día en la OEA. Más de 20 países impulsaron una resolución que exige la liberación incondicional de presos políticos, el esclarecimiento de desapariciones forzadas y la anulación de las reformas constitucionales de 2025 y 2026. “Todo forma parte de cómo estamos contestando. No es solo Estados Unidos”, subrayó.
Horas antes, el subsecretario Christopher Landau había calificado al régimen nicaragüense como “una amenaza a la seguridad del hemisferio” y advirtió que “todas las opciones están abiertas”.
Periodista Nicaragua Investiga



































