Yader Vásquez, padre de Gerald José Vásquez López —uno de los jóvenes asesinados por fuerzas policiales y parapoliciales durante el ataque a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y la Parroquia Divina Misericordia en julio de 2018—, enfrenta un nuevo y difícil capítulo en el exilio.
Desde el pasado 13 de agosto de 2026, Vásquez se encuentra bajo custodia de las autoridades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
Ante esta situación, sus familiares y allegados iniciaron una campaña de recaudación de fondos a través de la plataforma GoFundMe con el objetivo de cubrir el pago de su fianza, la representación legal en su proceso migratorio y los gastos operativos derivados de su detención.
Un crimen impune documentado por organismos internacionales
El nombre de Gerald Vásquez forma parte de los expedientes de violación a los derechos humanos documentados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
Entre el 13 y 14 de julio de 2018, agentes policiales y grupos paramilitares afines al régimen de Daniel Ortega atacaron con armas de fuego de alto calibre a decenas de estudiantes atrinchercados en el campus de la UNAN-Managua y refugiados en la adyacente Parroquia Divina Misericordia. Gerald, de 20 años, falleció tras recibir un impacto de bala en la cabeza mientras intentaba resguardarse en el templo.
De la búsqueda de justicia al exilio forzado
Tras la muerte de Gerald, Yader Vásquez asumió un rol activo en la denuncia pública, integrándose a la Asociación Madres de Abril (AMA) para exigir justicia y demandar que los responsables del asesinato de su hijo fueran procesados.
Esta labor de visibilización y exigencia de rendición de cuentas desencadenó persecución, asedio y amenazas en su contra, lo que forzó su salida de Nicaragua para resguardar su vida y solicitar protección internacional en Estados Unidos.
«Yader ya perdió a un hijo. Perdió la posibilidad de continuar su vida normalmente en su país. Hoy necesita saber que no está solo», señala el texto divulgado por la familia en la petición de ayuda.
El texto también señala que «Yader ha relatado públicamente que la persecución no terminó al cruzar la frontera. Durante sus años de exilio en Costa Rica aseguró haber sido localizado y perseguido, llegando incluso un hombre que identificó como paramilitar a buscarlo al lugar donde se encontraba hospedado».
La familia apela a la solidaridad de la comunidad nicaragüense en el exterior para recopilar los fondos necesarios que le permitan afrontar su proceso migratorio en libertad. Las personas interesadas en colaborar o compartir la historia pueden acceder a la campaña activa en GoFundMe bajo el nombre de apoyo a Yader Vásquez.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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