En una Managua saturada de tráfico y, paradójicamente, de una vigilancia estatal asfixiante, los conductores nicaragüenses han encontrado una forma peculiar, divertida y silenciosamente rebelde de navegar las calles. Se trata de una función de la popular aplicación de navegación Waze que permite personalizar la voz guía, y la opción favorita de muchos no es otra que la del comediante nicaragüense Reynaldo Ruiz, mejor conocido simplemente como «Rey».
Para los usuarios, activar la voz de Rey en Waze es más que recibir instrucciones de manejo; es un alivio cómico en medio del caos vial. La guía está inspirada en uno de sus personajes más icónicos y queridos, «Enrique Flores», conocido por su hablar campechano, sus ocurrencias y esa picardía nicaragüense tan característica. Escuchar un «¡Ideay, date la vuelta aquí, chavalo!» o un «¡Dale viaje, que está libre!» con el inconfundible timbre de Rey arranca más de una sonrisa a quienes pasan horas en el volante.
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El «güegüense» moderno en la era digital
Lo verdaderamente irónico —y lo que le da un sabor agridulce a esta función— es el trasfondo político del comediante. Reynaldo Ruiz fue una de las figuras públicas del entretenimiento que se expresó de manera frontal y abierta en contra del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo durante la rebelión de abril de 2018. Sus críticas, lejos de ser sutiles, fueron directas y resonaron con fuerza entre la población.
Actualmente, Ruiz se encuentra en el exilio en Estados Unidos, y es de conocimiento público que, al igual que cientos de nicaragüenses críticos, tiene de facto prohibida la entrada a su propio país. En una entrevista concedida al diario La Prensa en abril de 2020, Ruiz dejó clara su postura: «Mi guerra no es contra los sapitos. Mi guerra es contra Daniel Ortega y la Chayo», afirmó contundentemente en aquel entonces, asumiendo su rol como opositor desde el exilio. En esa misma publicación se cita una frase que resume su sentir: «Trabajar para la dictadura fue venderle el alma al diablo».
Para muchos conductores en Nicaragua, usar la voz de Rey en Waze no es solo un entretenimiento. Es un recordatorio sutil de que, a pesar de los intentos del régimen por silenciar toda disidencia, la creatividad y el humor nicaragüense —esa esencia del «güegüense»— encuentran formas de burlar la censura y la vigilancia extrema. Mientras el oficialismo intenta controlar el espacio público con rótulos y propaganda, dentro de los vehículos, la voz de un exiliado que declaró su propia «guerra» a la pareja presidencial sigue guiando el camino, convirtiendo cada ruta en un pequeño acto de resistencia cultural.
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*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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