Natalie Harp, la asistente personal más cercana al presidente Donald Trump, ha ganado notoriedad en las últimas semanas por su acceso casi exclusivo al mandatario. La llaman “impresora humana” porque siempre está lista para imprimir en papel los documentos, notas y artículos que Trump prefiere revisar de forma física. Su lealtad es tan intensa que el propio presidente ha dicho que ella lo quiere tanto como su esposa e hijos, y periodistas del New York Times la describen como la colaboradora más devota de su equipo.
Lo que pocos sabían hasta ahora es que su hermano mayor, Preston Harp, de 38 años, vive desde 2023 en Nicaragua y se declara abiertamente sandinista según información revelada este jueves por el medio digital Divergentes. Mientras Natalie se mueve en el círculo íntimo de la Casa Blanca, Preston asegura haber encontrado “paz” bajo la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, un régimen que mantiene una confrontación abierta con la administración estadounidense.
Los hermanos crecieron en California bajo una educación cristiana conservadora en casa. Natalie era la hija obediente; Preston, el más rebelde, interesado en rock, skate y lecturas como Carl Sagan o Jack Kerouac.
La relación familiar se rompió tras el suicidio de su padre en 2020. Preston reveló la causa real de la muerte cuando su madre y su hermana preferían presentarla de otra forma. Desde entonces no mantienen contacto.
Se instaló en Nicaragua hace tres años
De acuerdo a sus redes sociales, Preston viajó por primera vez a Nicaragua en 2022 y se instaló al año siguiente. Hoy vive en Masatepe, se fotografía en actos oficialistas, usa inteligencia artificial para aparecer con uniforme policial y defiende públicamente al Frente Sandinista. En sus redes afirma que el gobierno está en el poder “porque lo eligió el pueblo” y rechaza que se trate de una dictadura, pese a que Ortega anunció recientemente que no habrá más elecciones.
Además, trabaja como asistente del activista estadounidense Brian Wilson, quien perdió ambas piernas en 1987 protestando contra el envío de armas a la Contra y es presentado por Rosario Murillo como un “héroe viviente”.
En una entrevista reciente con CNN, Preston reconoció que su hermana siempre soñó con la Casa Blanca y que finalmente cumplió ese deseo. Sobre su propia familia fue claro. No tiene interés en reencontrarse ni en volver a Estados Unidos. “Es difícil creer que esas sean mi hermana y mi mamá”, dijo.
Así, dos hermanos que compartieron infancia terminaron en polos opuestos, una en el corazón del poder estadounidense y el otro defendiendo con fervor al régimen que ese mismo poder considera adversario en el continente americano.
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