Estados Unidos anunció el martes un reforzamiento de sus sanciones contra Cuba, que incluye restricciones a las operaciones financieras vinculadas a la isla comunista y reduce los permisos de viajes para los ciudadanos estadounidenses.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) anunció estas medidas que prohíben las transacciones financieras «indirectas» con las entidades cubanas sancionadas, en particular con aquellas vinculadas al aparato de seguridad y con Gaesa, el conglomerado económico del ejército cubano.
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La OFAC, adscrita al Departamento del Tesoro, también elimina la autorización de las transacciones conocidas como «U-Turn», que permitían a los bancos estadounidenses procesar desde 2024 los pagos en dólares relacionados con Cuba, siempre que su origen y destino estuvieran fuera de Estados Unidos y no involucraran a ciudadanos estadounidenses.
La nueva normativa también suprime la autorización que permitía a los bancos estadounidenses «abrir y mantener cuentas exclusivamente a nombre de un ciudadano cubano que fuera emprendedor independiente del sector privado».
Este acceso al sistema bancario estadounidense para empresarios privados había sido autorizado en 2024 bajo la presidencia del demócrata Joe Biden (2021-2025), como parte de las medidas destinadas a apoyar al incipiente sector privado cubano.
Las nuevas regulaciones también limitan algunas categorías de viajes que fueron permitidos durante el mandato del también demócrata Barack Obama (2009-2017) para los ciudadanos estadounidenses.
Los viajes de intercambio cultural, conocidos como viajes «de persona a persona (people-to-people)», y las conferencias y reuniones de negocios requerirán autorización.
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Desde el regreso de Donald Trump al poder, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se han vuelto a tensar considerablemente.
El magnate republicano afirma que Cuba, ubicada a 150 kilómetros de las costas de Florida, representa una «amenaza extraordinaria» para la seguridad de Estados Unidos y ha amenazado repetidamente con «tomar el control» de la isla.
Washington, que no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en La Habana, ha impuesto un bloqueo petrolero de facto a la isla de 9,4 millones de habitantes desde enero, lo que ha sumido al país en una profunda crisis económica y energética.
AFP



































