El abogado Harry Valle, conocido por lucir abiertas muestras de militancia sandinista en los juzgados de Managua y mofarse de los opositores procesados por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, reapareció desde el exilio asegurando que su alineación con el oficialismo fue una «estrategia» para que el régimen lo dejara trabajar.
En una entrevista concedida al medio Artículo 66, el litigante —quien fue acusado por el propio régimen bajo la Ley de Ciberdelitos tras generar incomodidad en la vocería oficialista por su alto perfil mediático— afirmó que la dictadura no respeta ni a sus propios simpatizantes cuando estos cometen un acto que no es de su agrado.
«El régimen no distingue si vos sos militante, si vos sos simpatizante o lo que vos seas. Si vos hiciste algo que a ellos no les pareció, no les gustó o dijiste algo que los incomodó, te van a perseguir penalmente aunque seas de la bandera de ellos», declaró Valle.
El «sandinismo táctico» para trabajar
Cuestionado sobre si su alejamiento del régimen obedeció únicamente a que la maquinaria represiva se volvió en su contra, Valle admitió que ser víctima del sistema motivó su deserción, argumentando que «nadie va a estar apoyando que le dirijan una injusticia en contra de sí mismo».
A pesar de su historial público —en el que solía acudir a las salas de audiencia portando gorras, logotipos del FSLN y banderas rojinegras, además de presumir en redes sociales la resolución favorable de sus casos—, el abogado intentó matizar su pasado y asegurar que siempre ha tenido «principios libertarios».
«Yo no era el gran militante como muchos han querido hacer ver en los medios (…). Es cierto que yo simpatizaba con ellos para que no me vieran como un enemigo, porque en el contexto de la justicia en Nicaragua, si vos discrepás o sos neutral como abogado, no te dejan trabajar. Hacer como que estaba con ellos, así te toca, y así te aseguro que le toca a muchos», argumentó.
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Tarde, pero «a favor de la libertad»
Valle, quien en su momento fue rechazado por defensores de derechos humanos debido a su complicidad mediática con el discurso gubernamental, justificó su cambio de postura señalando que «a veces reaccionamos hasta cuando ya lo vivimos en carne propia».
«Nunca es tarde para corregir la postura que debemos tener, que siempre debe ser a favor de la libertad», concluyó el litigante.
El caso de Valle se suma al de otros operadores y simpatizantes del Frente Sandinista que, tras ser absorbidos y posteriormente perseguidos por la misma estructura judicial que ayudaron a sostener, terminan buscando refugio en el exilio argumentando persecución política. Dentro de la oposición exiliada, su cambio de bando genera dudas debido a que su entrega al sandinismo parecía genuina.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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