Se cumplen 33 días desde que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo detuvo de forma arbitraria a los familiares del líder indígena miskito Brooklyn Rivera. Las detenciones ocurrieron el pasado 31 de mayo de 2026, cuando la delegación viajaba desde el Caribe Norte hacia Managua con el único fin de reclamar el cuerpo de su pariente, custodiar sus restos y brindarle honras fúnebres dignas conforme a sus tradiciones.
Hasta la fecha, las autoridades sandinistas mantienen a estas personas bajo una condición de desaparición forzada, puesto que no han revelado su paradero oficial, no se les ha permitido recibir visitas de defensores ni familiares, y se desconocen los cargos que se les pretenden imputar. Entre los detenidos e incomunicados figuran su hermana, Alda López Bran, además de sobrinos y colaboradores cercanos de la organización Yatama.
Brooklyn Rivera, de 73 años y quien fuera diputado ante la Asamblea Nacional, falleció el pasado 30 de mayo tras permanecer en condición de reclusión e incomunicación total por parte del régimen desde septiembre de 2023.
El secuestro del cadáver y el luto censurado
De acuerdo con las denuncias de organizaciones de derechos humanos y fuentes del partido indígena Yatama, el operativo de captura se desplegó de forma inmediata cuando el régimen temió que el traslado de los restos de Rivera hacia la Costa Caribe Norte detonara movilizaciones masivas y protestas comunitarias.
Por orden directa del ejecutivo, el cadáver del líder miskito fue puesto en manos de personeros del sandinismo y sepultado bajo un estricto control policial y político en un cementerio de Managua, una locación que el líder indígena jamás deseó para su descanso final, bloqueando con ello el duelo de su comunidad originaria.
Estados Unidos exige liberación inmediata
La alarmante situación escaló a nivel internacional provocando el pronunciamiento de diversos gobiernos y organismos multilaterales. La Oficina de Asuntos para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió una enérgica condena pública a través de su cuenta oficial en la plataforma X, exigiendo la liberación incondicional de los ciudadanos retenidos.
«La dictadura Murillo-Ortega permitió que Brooklyn Rivera muriera bajo su custodia, y continua deteniendo a ocho personas simplemente por pedir que sus restos fueran devueltos a su familia y a su comunidad. El duelo no es un delito. Exigir dignidad para los fallecidos no es un delito. La dictadura debe liberar a estas ocho personas restantes de forma inmediata e incondicional», expresó la oficina.
La dictadura Murillo-Ortega permitió que Brooklyn Rivera muriera bajo su custodia, y continua deteniendo a ocho personas simplemente por pedir que sus restos fueran devueltos a su familia y a su comunidad. El duelo no es un delito. Exigir dignidad para los fallecidos no es un… pic.twitter.com/jhVlNHfLyI
— Bureau of Western Hemisphere Affairs (@WHAAsstSecty) July 2, 2026
Esta demanda se suma a las advertencias de expertos de las Naciones Unidas (ONU), quienes han urgido al Estado de Nicaragua a rendir cuentas por lo que tipifican preliminarmente como un crimen de lesa humanidad, derivado del trato inhumano aplicado a Rivera durante su encierro y la posterior persecución de su núcleo familiar.
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