El vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, llegó este lunes a la Ciudad de Panamá con una agenda clara. El funcionario desea fortalecer la cooperación hemisférica en materia de seguridad y colocar la crisis nicaragüense como uno de los puntos prioritarios de discusión en la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Según el Departamento de Estado, Landau —quien actúa como número dos del secretario Marco Rubio— buscará generar consensos para enfrentar desafíos compartidos como la migración irregular, la delincuencia transnacional y la inestabilidad política, con énfasis explícito en los casos de Haití y Nicaragua.
#ElDato 📊 De la Espriella promete una ofensiva fuerte contra las guerrillas y narcotráfico con apoyo de Estados Unidos e Israel, incluyendo bombardeos y fumigaciones, además de políticas como dolarización, recorte del Estado, megacárceles y mayor alineación con la derecha… pic.twitter.com/DfT4KbmKd5
— Nicaragua Investiga (@nicaraguainvest) June 22, 2026
La delegación estadounidense aprovechará las reuniones bilaterales para promover una mayor rendición de cuentas en la región, impulsar la transición democrática en Venezuela, proteger las instituciones en Bolivia y avanzar en alianzas económicas confiables. El enfoque central de la Asamblea, organizada bajo el lema “El multilateralismo, firme en defensa de la democracia, la seguridad hemisférica y la estabilidad en los estados miembros”, coincide con los objetivos de Washington.
Aunque Nicaragua formalizó su salida de la OEA en noviembre de 2023, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo sigue siendo objeto de escrutinio internacional por la persistente crisis de derechos humanos y el deterioro democrático.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, destacó la importancia del encuentro al señalar que el multilateralismo regional necesita fortalecerse mediante el trabajo conjunto de los países miembros. La Asamblea se extenderá hasta el miércoles en un centro de convenciones de la capital panameña.
Esta movida diplomática refleja la estrategia actual de Estados Unidos de construir alianzas regionales concretas para abordar tanto amenazas a la seguridad como retrocesos democráticos en el hemisferio.
Nicaragua Investiga



































