El acceso al agua potable sigue siendo un privilegio para cientos de miles de nicaragüenses en barrios pobres y colonias de Managua.
La mayoría pasa sin servicio por prolongados períodos. Un ciudadano consultado bajo condición de anonimato asegura que en su barrio, ubicado en el distrito cinco de Managua, el agua llega solo entre dos y tres de la mañana por una o dos horas y solo dos o tres veces a la semana. Tienen que desvelarse para poder almacenar algo del vital líquido.
«Hay gente que ha instalado bombas para lograr coonseguir algo de agua y hay zonas del barrio donde es más alto en que del todo no llega. En las zonas más bajas a veces llega más seguido y la gente corre a acarrear ahí», nos relata.
Una señora que habita en un residencial del distrito dos de Managua también se queja del problema. Dice que desde las seis de la mañana suspenden el servicio y no lo habilitan hasta pasadas las siete de la noche.
El «horario prohibido» para evitar descompensaciones por la ola de calor
«Cuando llega lo hace con poca presión que no llega ni a la regadera del baño. Llevamos desde Diciembre del año pasado así», se lamenta.
Asegura que cuando los vecinos se quejan con los administradores del residencial, solamente les responden que llamen al 127, que es el número de emergencias de ENACAL, pero la línea nunca está disponible. «El agua es vital y todos la necesitamos, tenemos derecho a ella», protesta la señora.
Ambos entrevistados dicen que muy puntual les llega el recibo con costos altísímos que no se corresponden con el consumo.
Ineficiencia estatal enriquece a la cervecería
La falta de acceso al agua representa no solo un problema de salubridad, sino también económico, debido a que muchas de estas familias se ven obligadas a encontrar soluciones costosas al problema de desabastecimiento.
En consecuencia, muchas pulperías han identificado un negocio muy lucrativo. Venden el agua a granel. Por galones y bidones.
«Si va a las pulperías y ahí venden más agua que comida», nos comenta el habitante de uno de los barrios afectados. Dice que el negocio es claro y beneficia a la marca Fuente Pura, un producto de la Compañía Distribuidora de Nicaragua, vinculada a la Cervecería.
«Un galón cuesta 45 córdobas y un bidón vale 100», nos cuenta. «Y a veces ni encuentra en las ventas del barrio por que la gente se las lleva rápido por la misma crisis», continúa.

En los barrios y colonias la gente se ve obligada a comprar bidones de agua Fuente Pura debido al desabastecimiento. Foto: Generada con IA.
La ineficiencia de ENACAL representa un golpe para los nicaragüenses más pobres. Un bidón apenas ajusta para medio día de tareas domésticas. El costo de tener la casa limpia y preparar la comida es altísimo.
La situación de los barrios no concuerda con lo dicho por el Presidente de ENACAL Edwin Barreda en medios oficialistas donde afirmó que la cobertura de agua potable actualmente es del 95%.
«Hacemos énfasis que más que la cobertura, estamos mejorando los horarios de servicio a las familias», dijo Barreda en el canal 6 hace dos meses.
Y es que con estas declaraciones Barreda dejó claro que el régimen vende cifras engañosas. Dice que hay un 95% de cobertura, lo cual se refiere a la instalación de tuberías, pero que exista el sistema de distribución no significa que la gente tenga acceso al agua.
Nicaragua Investiga



































