El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo presentó la puesta en marcha del Centro Momotombo de Monitoreo, Alerta y Respuesta, una infraestructura administrada por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED) orientada a la gestión de emergencias naturales y eventos antrópicos en el país. La plataforma basará su funcionamiento en una combinación de unidades móviles, tecnología aéreos no tripulados y robótica terrestre.
Según las especificaciones brindadas por Norman Mora, director de Capacitación y Respuestas del SINAPRED, el centro operará con tres vehículos equipados para la movilización y planificación de vuelos, integrando seis modelos de drones divididos por funciones específicas:
- Reconocimiento visual y mapeo: Dos drones dedicados a la toma de imágenes aéreas en tiempo real para evaluar el impacto de fenómenos naturales y el nivel de daño en infraestructuras.
- Retransmisión de comunicaciones: Dos unidades aéreas diseñadas para restablecer o fortalecer enlaces de radio en zonas donde la cobertura terrestre haya colapsado.
- Drones atados (tethered drones): Dispositivos conectados por cable a una fuente de energía en tierra, lo que les permite permanecer suspendidos de forma continua para proporcionar iluminación nocturna fija y funcionar como torre de comunicación permanente.
- Transporte de suministros: Un dron de mayor dimensión diseñado para trasladar insumos médicos, alimentos o herramientas a puntos inaccesibles por vía terrestre.
- Alcance operativo: La flota aérea operará a una altura de hasta 300 metros y mantendrá un radio de radiocomunicación de 15 kilómetros cuadrados.
Exploración de escombros y procesamiento centralizado
En el ámbito terrestre, el proyecto incluye un dispositivo cuadrúpedo de búsqueda —popularmente conocido como «perro robot»— y detectores de vida. El robot está diseñado con articulaciones mecánicas que le permiten subir y bajar escaleras, ingresar a estructuras colapsadas y desplazarse sobre superficies peligrosas para el personal de rescate.
De acuerdo con la ficha técnica oficial, la unidad puede transmitir video e información sensorial a los operadores en tierra, transportar hasta 80 kilos de carga sobre su chasis y arrastrar hasta 120 kilos mediante un gancho auxiliar.
La información recopilada por la flota de drones y el robot de exploración será transmitida a una sala de monitoreo central, operada en coordinación con el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), donde personal técnico analizará los datos para prever la evolución de los escenarios de riesgo.
Pese al despliegue mediático realizado por los medios oficialistas sobre la incorporación de estas tecnologías, las autoridades estatales no informaron sobre el monto total de la inversión presupuestaria, las empresas proveedoras de los equipos ni los mecanismos de licitación pública empleados para su adquisición.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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