El Canal 10 enfrenta una crisis económica que ya se traduce en recortes de personal y en un deterioro sostenido de las condiciones laborales. Según la información compartida por Miguel Mendoza, periodista y exreo político del régimen sandinista, describe una “barrida” de trabajadores en un medio que, según los propios empleados, vive un ahogo financiero que la dirección resume en una frase: no hay plata.
¡No son 30 días! Si trabaja en Managua estos son los días de descanso remunerado que debe exigir
Diez personas salieron de la planilla. Hay periodistas, presentadores y personal de la radioemisora del grupo. Entre los despedidos están Kevin Cruz, del área de Deportes; el periodista Carlos Larios; la editora Magaly Rojas; y el presentador Gulnares Obando.
De este último se dice que estaba muy enfermo, que se le notaba el esfuerzo en pantalla y que hubo quejas; la empresa lo desvinculó. Obando publicó en redes un mensaje en el que habla de priorizar su salud y de cerrar esa etapa.
La explicación que se da es directa: no se están vendiendo servicios de publicidad. Las ventas se desplomaron y los dueños optaron por recortar personal en Canal 10 y en otros canales y radios del conglomerado RATENSA.
Canal 10 es uno de los pocos medios privados que quedan en Nicaragua, siendo muy popular por la nota roja.
Según Miguel Mendoza, también plantea la sospecha de que el régimen de Ortega y Murillo podrían estar tomando el control de esa señal.
Esta sospecha se vincula con la crisis actual que empezó en 2018. Entonces Canal 10 denunció crímenes contra la población. Después, según esta versión, el régimen “empezó a pasarle factura”. El medio sobrevivió, pero a un costo alto: se quedó sin publicidad. Esa sequía comercial es la que ahora empuja la barrida de trabajadores.
Canal 10 le pertenece al empresario mexicano Ángel González, dueño del conglomerado RATENSA. A Gonzáles se le conoce como “el fantasma” debido a su poca participación en público.
Periodista Nicaragua Investiga



































