El éxodo masivo de nicaragüenses registrado desde la crisis sociopolítica de 2018 ha llevado a que cientos de miles de ciudadanos establezcan su residencia en países como Costa Rica, Estados Unidos y España.
En este contexto de exilio y migración, una de las principales incertidumbres para los adultos mayores y trabajadores que cotizaron durante años es saber qué ocurre con sus fondos de retiro: ¿se pierde el derecho a la pensión si la persona cumple los 60 años estando fuera del país?
Según información oficial brindada por Cristian Beltrán, funcionario de la Dirección General de Prestaciones Económicas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), el derecho a la solicitud de pensión de vejez no caduca. Cumplir la edad de jubilación estando en el extranjero no invalida los años ni las semanas aportadas al sistema previsional.
«No caduca, ya es un derecho adquirido. Es decir, él adquiere su derecho a los 60 años y con 750 semanas cotizadas… no caduca. Es decir, yo puedo venir 3 años posterior a Nicaragua y puedo ejercer ese derecho a tramitar mi pensión y a que se me garantice», afirmó Beltrán.
¿Cómo procede el trámite desde el exterior?
Para la población nicaragüense en la diáspora, el procedimiento legal para reclamar la jubilación varía sustancialmente dependiendo del tipo de pensión que le corresponda según sus semanas acumuladas.
- Pensión de vejez ordinaria (60 años y 750 semanas o más)
Para las personas que alcanzaron el requisito mínimo legal de 750 semanas cotizadas y 60 años de edad, la ley permite realizar el proceso sin necesidad de viajar a Nicaragua. El asegurado puede nombrar a un apoderado legal en el país para que lo represente formalmente ante las autoridades de la institución.
«Las vejeces ordinarias, ellos pueden delegar a un apoderado (e informar) ‘Me encuentro fuera del país, voy a delegar un apoderado para que me represente ante el Seguro Social en mi trámite’», precisó el funcionario del INSS.
- Pensión de vejez reducida proporcional (menos de 750 semanas)
En el caso de los trabajadores que alcanzaron los 60 años pero no lograron completar las 750 cotizaciones (quedándose, por ejemplo, en 600 o más cuotas), existe una pensión proporcional. Aunque esta modalidad tampoco caduca, la normativa exige la presencia física obligatoria del beneficiario para la gestión inicial.
«Las vejeces reducidas proporcionales tienen que venir obligatoriamente al país a hacer su trámite. No caduca, pero sí tienen que venir obligatoriamente a hacer su trámite (…) es obligatorio su presencia en el trámite inicial», remarcó Beltrán.
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Implicaciones para la comunidad migrante
Esta distinción técnica representa un desafío relevante para miles de nicaragüenses que salieron del país por razones políticas o económicas desde 2018 y no pueden retornar de forma segura a territorio nacional.
Mientras que los cotizantes con pensión ordinaria pueden tramitar su jubilación mediante un poder especial otorgado a un familiar o apoderado, aquellos que dependen de la pensión reducida enfrentan la traba legal de tener que ingresar al país para activar el beneficio.
No obstante, las autoridades recuerdan que, sin importar cuánto tiempo transcurra desde que se cumplieron los 60 años, las semanas cotizadas y el derecho a solicitar la prestación se mantienen intactos en el historial del Seguro Social.
La otra situación es el factor político, las personas que están marcadas como adversarias del régimen han conocido que se les ha borrado su historial de cotizaciones del INSS, es lo que ha ocurrido por ejemplo, en el caso de las más de 316 personas formalmente desnacionalizadas en 2023.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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