Tininiska Rivera, hija del líder indígena miskito Brooklyn Rivera Bryan, emitió un enérgico comunicado en el que rechaza de manera categórica la información difundida por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo sobre el estado de salud de su padre.
En el documento, la hija del histórico defensor de los derechos indígenas afirma que su padre fue sacado de su casa el 29 de septiembre de 2023 “en condiciones óptimas de salud, caminando y valiéndose por su propia cuenta”. Desde entonces, denuncia que no se ha permitido ninguna visita familiar, manteniendo a la familia en “incertidumbre, angustia y silencio oficial”.
Tininiska Rivera acusa directamente al régimen sandinista de mantener a su padre, de 73 años, en “condiciones indignas, inhumanas y degradantes”. De acuerdo a la hija del exdiputado, “las fotografías divulgadas por el régimen únicamente demuestran las condiciones indignas, inhumanas y degradantes en las que mantienen a mi padre”.
La nota resalta que las imágenes publicadas por las autoridades sandinistas, en lugar de generar tranquilidad, evidencian “el grave deterioro físico de un hombre de 73 años bajo total control del régimen dictatorial de Ortega y Murillo”.
Estado de Rivera es extremadamente grave
Brooklyn Rivera, líder del partido YATAMA y representante histórico del pueblo miskito, fue detenido en septiembre de 2023.
Este miércoles el Ministerio del Interior (MINT) y el Ministerio de Salud difundieron un informe médico que describe un cuadro clínico extremadamente grave. El líder indígena presenta falla multiorgánica, está conectado a ventilación mecánica por traqueotomía, sufre infecciones pulmonares por bacterias resistentes y aspergilosis, además de cirrosis hepática.
Exigencias de la familia
Tininiska Rivera responsabiliza directamente “al régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y los colaboradores necesarios por el deterioro y daño a la vida, salud e integridad física y psicológica de mi padre”.
Entre las demandas principales del comunicado destacan la liberación inmediata e incondicional de Brooklyn Rivera, una prueba de vida independiente y verificable, acceso inmediato de familiares, abogados y médicos independientes y traslado urgente a un país extranjero para recibir atención médica especializada, libre de control estatal.
“La vida de mi padre está en riesgo y el mundo no puede seguir guardando silencio, mientras la dictadura acaba con su vida”, concluye el comunicado.
El caso de Rivera ha generado preocupación en organismos internacionales de derechos humanos, que han exigido respuestas sobre las condiciones de detención de opositores y líderes sociales en Nicaragua.
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