La co dictadora de Nicaragua, Rosario Murillo, anunció desde ya la «derrota» de la oposición en el proceso electoral sin garantías que pretenden realizar el próximo año en el país.
Durante su acostumbrada llamada telefónica a sus medios de comunicación, Murillo aseguró este viernes que » no hay maldad, no hay odio, no hay saña que pueda empañar está alegría, está certeza de futuro que tenemos».
Además criticó los constantes desencuentros de la oposición al afirmar que en su partido en cambio «no nos bestializamos, no nos animalizamos con sentimientos maléficos».
Murillo afirmó que, en este contexto de farsa electoral, todos los sandinistas se sienten «triunfales».
Para la dictadora del FSLN los mensajes de la oposición en su contra, los que califica como «llenos de odio», son una «confirmación de que hay quienes se sienten derrotados por el bien».
Murillo se atrevió a fingir que tiene buenos deseos hacia sus adversarios.
«Dios les de capacidad para encontrar armonía interior y esa tranquilidad que todo ser humano merece», finalizó.
¿Régimen dispuesto a ceder cuotas de poder?
En los círculos políticos se rumora de que bajo la presión internacional y amenazas de más sanciones, el régimen estaría dispuesto a organizar un proceso electoral un poco más abierto que el anterior cediendo una pequeña cuota de poder a la oposición en el exilio.
Aunque esto no se ha logrado confirmar por fuentes oficiales, lo cierto es que ya algunos partidos colaboracionistas han empezado a salir públicamente con discursos electoreros.
En la oposición en el exilio se han organizado hasta ahora dos partidos de manera formal. CxL bajo la coordinación de Juan Sebastián Chamorro y Ruta del Cambio con Félix Maradiaga al frente.
Ninguno ha mencionado hasta ahora sí estarán dispuestos a participar en un proceso electoral convocado por los sandinistas en el poder.
Nicaragua Investiga



































