El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana condenó «en los términos más enérgicos» la decisión de la dictadura nicaragüense de eliminar las elecciones como mecanismo de alternancia en el poder. En un comunicado oficial, la Cancillería dominicana rechazó esta medida por considerar que viola los principios básicos de la democracia representativa y el derecho soberano del pueblo nicaragüense a elegir libremente a sus autoridades.
📢COMUNICADO:
República Dominicana condena enérgicamente anuncio de eliminar la vía electoral en Nicaragua.
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— Cancillería de República Dominicana (@MIREXRD) July 22, 2026
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana, ningún gobierno puede arrogarse el derecho de impedir que un pueblo exprese periódicamente su voluntad mediante el voto ni clausurar unilateralmente la vía electoral. La nota enfatiza que la Carta Democrática Interamericana reconoce el derecho de los pueblos de América a la democracia y la obligación de los gobiernos de promoverla y defenderla, con elementos irrenunciables como elecciones periódicas, sufragio universal, pluralismo político y respeto al Estado de derecho.
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La posición dominicana se suma a las expresadas recientemente por otros países del continente como Costa Rica, Chile, Guatemala y Panamá, que también han rechazado la liquidación de los procesos electorales en Nicaragua. Santo Domingo instó a las autoridades nicaragüenses a rectificar esta postura y garantizar plenamente los derechos políticos y libertades fundamentales de su ciudadanía.
Respuesta sandinista
Desde Managua, la cancillería controlada por Rosario Murillo respondió con un comunicado titulado “Los sonidos del silencio, el barullo de la indignidad”, en el que califica la declaración dominicana como propia de “voces vasallas y servidumbres vergonzosas” instaladas en las instituciones de ese país. El texto de la cancillería recuerda la historia compartida de «luchas antiimperialistas» y defiende la soberanía nacional frente a lo que considera injerencias externas.
Esta escalada diplomática refleja la creciente tensión regional ante el anuncio del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo de no convocar más elecciones en Nicaragua, una medida que diversos gobiernos interpretan como el cierre definitivo de los espacios democráticos en el país.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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