Un estudiante hondureño de medicina veterinaria pasó una semana detenido en Nicaragua y fue obligado a abandonar el país después de que las autoridades le atribuyeran comentarios críticos contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La captura ocurrió el 18 de agosto de 2026. El universitario, cuyo nombre no ha sido divulgado, permaneció privado de libertad hasta el 24 de agosto. Solo entonces la representación diplomática de Honduras logró que las autoridades nicaragüenses informaran sobre su paradero y gestionaran su salida.
Flavia Zamora, directora general de Asuntos Consulares de la Cancillería hondureña, confirmó que el joven ya se encuentra en territorio hondureño acompañado de su madre. El motivo del arresto, según la funcionaria, fue “haber emitido comentarios en contra del gobierno de Nicaragua”. Zamora añadió que “hay normativas de otros países donde se debe ser respetuoso”.
El estudiante es oriundo de La Ceiba, departamento de Atlántida. La universidad donde cursaba la carrera —cuyo nombre tampoco se ha hecho público— le canceló la matrícula y lo expulsó. Según el relato recabado por medios hondureños, las sanciones se notificaron de forma verbal y, de inmediato, le indicaron que debía salir de Nicaragua. No recibió documentación formal de las medidas administrativas.
Extranjeros no pueden participar en política pero ley no autoriza detenciones de varios días
La Ley General de Migración y Extranjería de Nicaragua (Ley 761) contempla, en su artículo 38, la revocación de la permanencia de extranjeros que “participen en la política nacional”. Esa disposición no autoriza, por sí sola, una detención de una semana.
El caso se suma a un patrón documentado en campus nicaragüenses. Control político de las aulas y sanciones contra quienes expresan opiniones adversas al poder. En julio de 2026, un estudiante francés fue interrogado y expulsado tras grabar un video en el que aparecían policías. Dirigentes de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) han hablado abiertamente de “vigilancia revolucionaria” dentro de las universidades.
El joven hondureño no enfrenta, hasta ahora, un proceso judicial público en Nicaragua. Su carrera universitaria en el país quedó interrumpida de forma definitiva.
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