La selección de Noruega causó un revuelo logístico y mediático en el Mundial al solicitar un cargamento de emergencia de 300 kilogramos de salmón noruego, fletán y trucha ártica directo a la cocina de su selección.
La estrategia, coordinada por un equipo de chefs de élite, busca potenciar el rendimiento de su máxima estrella, Erling Haaland, quien acumula cinco goles en el torneo y se ha ganado la simpatía de la afición global no solo por su letalidad en el área ante rivales como Brasil, sino por sus peculiares hábitos.
También buscar evitar la dieta sobrecargada de carbohidratos y grasas que se encuentra en Estados Unidos.
Mundial 2026: Erling Haaland elimina a Brasil y Noruega avanza a cuartos de final
Corazones, hígados y agua filtrada
Aunque el cuerpo técnico recomendó al plantel priorizar el pescado por su digestión rápida, proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3 que aceleran la recuperación muscular, Haaland ya es un viejo conocido de las dietas extremas.
El delantero de 25 años consume cerca de 6,000 calorías diarias bajo un régimen apodado «Hannibal Lecter», donde destacan alimentos poco comunes para un atleta: corazones e hígados de vaca ricos en hierro, además de una estricta rutina de tomar solo agua que pasa por complejos sistemas de filtrado y recibir luz solar en los ojos apenas se despierta para regular su ritmo circadiano.
Una de las cosas más extrañas de su dieta y que se conoció en 2025 por un video que él mismo publicó en su canal de YouTube es que bebe leche de vaca sin pausterizar, ya que asegura que «es buena para el estómago, la piel, los huesos y los músculos».
Haaland cree que pausterizar la leche resta todas sus propiedades, pero en esta era, ese proceso es visto coo extrictamente necesario para salubridad y por eso ninguna marca puede distribuir sin hacerlo, así que el futbolista recorre granjas locales para obtener el producto directo de la vaca por su propia cuenta.
¿Cuántos volcanes tiene Nicaragua? Los datos más increíbles sobre ellos
Fiebre vikinga en el Mundial
Este despliegue nutricional ha dado frutos. El espectacular nivel físico del delantero en la Copa del Mundo, combinado con su carisma directo y celebraciones virales, ha desatado una auténtica «fiebre vikinga» entre los aficionados neutrales.
Haaland ha logrado transformar la imagen de Noruega en una de las escuadras más queridas y seguidas del torneo, demostrando que la obsesión por los detalles —desde la cadena de frío de su pescado hasta la calidad de las vísceras que consume— es lo que diferencia a un buen jugador de un androide del gol.
Nicaragua Investiga



































