En una resolución de urgencia, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ordenó al Estado de Nicaragua la adopción de medidas provisionales inmediatas para proteger la vida, integridad y libertad de Elvia Junieth Flores Castillo y de sus hijas. La mujer, cuyo paradero se mantiene oculto desde 2025, habría sido víctima de violencia sexual en 2005 a manos de Daniel Ortega cuando ella era menor de edad.
Desaparición forzada y una menor bajo custodia estatal
Según los hechos acreditados en la resolución del tribunal internacional, la ubicación de Elvia. y la de su hija C.M.F., de 13 años de edad, es desconocida desde el 21 de marzo de 2025, fecha en la que habrían sido sustraídas de su vivienda por agentes del Estado.
Por su parte, la hija menor, M.M.F., de ocho años, se encuentra retenida en la vivienda familiar bajo un esquema de vigilancia, control y custodia permanente por parte de agentes estatales. La menor permanece aislada de sus allegados, sin asistir a la escuela desde hace aproximadamente dos años y privada de actividades recreativas. La última información sobre su situación se registró en mayo de 2026, tras lo cual las autoridades bloquearon todo canal de comunicación.
Persecución familiar y muerte en prisión
Las medidas provisionales dictadas se enmarcan en la demanda por persecución contra la familia de Santos Sebastián Flores Castillo, hermano de Elvia, quien hizo públicas en 2005 las denuncias sobre los abusos sexuales cometidos contra su hermana por el mandatario nicaragüense.
En represalia por sus denuncias, en 2013 Flores Castillo fue encarcelado y condenado a 15 años de prisión mediante un juicio considerado fabricado. El denunciante falleció el 8 de noviembre de 2021 en el centro penitenciario La Modelo mientras se hallaba bajo custodia del Estado.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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