Desde el domingo 9 de agosto de 2026, Nicaragua enfrenta un ambiente inusualmente cálido y seco por la llegada de una masa de aire cargada de partículas del desierto del Sahara. Combinada con vientos alisios reforzados desde el Caribe, esa capa de polvo estabilizó la atmósfera, redujo la formación de nubes de lluvia y elevó las temperaturas de forma notable.
En el Pacífico y la zona centro-occidental los termómetros alcanzaron cerca de 38 °C. La sensación térmica, impulsada por la radiación solar directa y la falta de nubosidad, rozó o superó los 40 °C. Los cielos se mantuvieron despejados o parcialmente nublados en gran parte del país, con bruma visible que le dio un tono opaco o amarillento al paisaje.
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Las corrientes de bajo nivel procedentes del Caribe generaron vientos moderados con ráfagas ocasionales, más perceptibles en la costa caribeña, el Pacífico sur y las zonas altas del interior. Aunque el panorama general fue seco, no se descartaron lloviznas débiles y aisladas en puntos del Caribe y en sectores montañosos.
El polvo del Sahara es una capa de aire seco que se forma sobre el norte de África y viaja miles de kilómetros impulsada por los alisios. Al llegar a Centroamérica inhibe el desarrollo vertical de las nubes, dispersa la luz solar y favorece el aumento de la temperatura superficial. Estos efectos se sintieron con claridad en Nicaragua y países vecinos durante la jornada.
Ante estas condiciones, las autoridades meteorológicas y de salud recomiendan:
- Beber agua de forma constante, sin esperar a sentir sed, y limitar bebidas azucaradas o alcohólicas.
- Proteger especialmente a personas con hipertensión, diabetes o problemas cardiovasculares, evitando la exposición solar entre las 10:00 y las 16:00.
- Usar mascarilla en exteriores si se padece asma, alergias o enfermedades respiratorias, y mantener ventanas cerradas durante las horas de mayor bruma.
- Vestir ropa fresca de manga larga, utilizar sombrero o sombrilla y aplicar protector solar.
La combinación de polvo sahariano y vientos del Caribe marcó un día de calor intenso y pocas precipitaciones en el territorio nicaragüense.
*Este artículo fue elaborado mediante la colaboración estratégica entre nuestro equipo editorial y herramientas de inteligencia artificial.
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