¿Cómo las adicciones han golpeado a las familias caribeñas en el sur de Nicaragua?

En la ciudad de Bluefields, Caribe Sur de Nicaragua, las adicciones a las drogas y al alcohol han llevado a algunas personas incluso a quitarse la vida.

En los últimos años el Caribe Sur en general, enfrenta un serio problema en cuanto al tráfico de drogas y expendios como tal, que se han establecido en diferentes partes de la región, creando de tal manera un daño en la salud de las personas que consumen las drogas, separando a las familias, dejando a muchos en la cárcel, aumento de la violencia, trastornos mentales y en el peor de los casos, muertos.

La policía en el 2012, hizo varios operativos contra personas costeñas ligadas al narcotráfico, entre los que sobresale “la banda Robot”. Algunos de sus integrantes fueron apresados, no obstante, su cabecilla Kenny Wilson Hodgson, alias “Robot”, huyó al vecino país de Costa Rica. En ese entonces la situación de la narcoactividad se controló un poco, pero luego de varios meses los expendios en Bluefields, recobraron fuerza.

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Joven con problemas de adicciones se quitó la vida

El miércoles 17 de noviembre en el barrio San Mateo de Bluefields, un joven 27 años de edad, decidió quitarse la vida, situación que ha causado luto y dolor en su familia.

Un hermano del difunto informó que el joven tenía problemas con el consumo de las drogas y el alcohol, y que hace cuatro meses había intentado quitarse la vida.

Bluefields cuenta con un Centro de Desintoxicación y la Comunidad Terapéutica de Adicciones 

En la ciudad de Bluefields desde el año 2010 existe el Centro de Desintoxicación, ubicado en las instalaciones del Hospital Escuela Ernesto Sequeira Blanco, donde las personas que aceptan tener la enfermedad de consumo de drogas o alcohol de manera voluntaria, acceden a ingresarse para que los médicos valoren si hay traumas ocultos, hepatopatía, gastropatías, problemas esofágicos, intestinales, anemias, desnutrición, dermatológicas, oculares y auditivas, ya que hay algunos consumidores que pasan en abandono y adquieren enfermedades.

Otra alternativa que brinda el Centro de Atención Psicosocial (Caps), es que la persona enferma decida trabajar bajo la desintoxicación ambulatoria, que significa quedarse en casa, llegar a las citas en el Centro de Atención Psicosocial y no consumir drogas o alcohol; los especialistas mediante los encuentros con los pacientes valoran si hay avances, de lo contrario recomiendan en primera instancia que vayan a ingresarse al Centro de Desintoxicación, por tiempo indefinido, hasta que el hombre o la mujer sientan que son capaces de reintegrarse a la sociedad y luchar para no volver a consumir.

El psiquiatra y director del Centro de Atención Psicosocial (Caps), Rubén Dávila, dijo que los drogodependientes viven una muerte social, por el estigma en el que se desarrollan, donde muchas veces las familias son las primeras en rechazarlos y expulsarlos, dejándolos en abandono total.

“La drogadicción y alcoholismo es un problema de salud pública, es un mal que daña al individuo que consume, a la familia y la comunidad, por eso es importante buscar ayuda, que no escondan a sus familiares con esa enfermedad al contrario que los insten a aceptar su padecimiento para que inicien con todo lo necesario y así superen su enfermedad”, explicó el psiquiatra.

La Comunidad Terapéutica de Adicciones, recibe a las personas que desean ingresarse de manera independiente

Un 25 de enero de 2019, nació la Comunidad Terapéutica de Adicciones, bajo la dirección del Centro de Atención Psicosocial (Caps), con la finalidad de albergar a hombres y mujeres con adicción a las drogas y alcohol, que de manera voluntaria decidan ingresarse de tres meses a más, hasta ser dados de alta.

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Lo importante en ese proceso es que las familias de los pacientes se involucren en su rehabilitación, que los lleguen a visitar, que les den amor, subrayó el psiquiatra Rubén Dávila.

La Comunidad Terapéutica sobrevive gracias al apoyo de muchas personas que hacen sus donativos: comida, verduras, la alcaldía paga el cable y el servicio de electricidad. A su vez el Ministerio de Salud a través del Caps, tiene a especialistas y enfermeras para atender ese espacio, que ha recibido a muchas personas con la enfermedad en mención, algunos se han recuperado y otros tristemente recaen.

 

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